Cuna de piedra

Marla

Poeta fiel al portal
Ella azuza a mis perros de sombra hasta morderme el alma
Hiende una profecía azul en mi costado
y yo sangro raíces demacradas columnas
derrocadas auroras de noviembre
Y pronuncio un sudario entre dientes
para deshabitarla
porque allá muy adentro hay ciudades fantasma y muertos que se aferran a este canto
maléfico y sueños lapidarios y una intensa humareda de luciérnagas viudas
- No, no te quiero parir, hija de mis derrotas – Marla te desafía a la mudez de sus manos
No necesita nombres de cristal que se quiebren ni voz que la sostenga en pie ni verbos
que la abracen-
Ella agita sus ojos por bandera se duele contonea sus caderas de Búsqueda
reverdece el musgo

del ayer en mis sesos para que tiernamente me recueste en su fango

-Ven, amor,
soy tu amante de hiel tu parto lento y quedo

la cruz en tu garganta
la flecha que atraviesa tu alma con su ira
Soy el monstruo que oculta su cáncer de silencios
la mariposa danzando junto al fuego que abrasará tus alas-

Y acuden sirenas de tinta a navegarme a abordar otras islas
prohibidas o recónditas

Y me dejo matar por su querer ciclónico

En su cuna de piedra mezo mi canto roto.
 
Última edición:
una enorme y fría sensibilidad nos deja en sus letras, saludos y bienvenida
Ella azuza a mis perros de sombra hasta morderme el alma
Hiende una profecía azul en mi costado
y yo sangro raíces demacradas columnas
derrocadas auroras de noviembre
Y pronuncio un sudario entre dientes
para deshabitarla
porque allá muy adentro hay ciudades fantasma y muertos que se aferran a este canto
maléfico y sueños lapidarios y una intensa humareda de luciérnagas viudas
- No, no te quiero parir, hija de mis derrotas – Marla te desafía a la mudez de sus manos
No necesita nombres de cristal que se quiebren ni voz que la sostenga en pie ni verbos
que la abracen-
Ella agita sus ojos por bandera se duele contonea sus caderas de Búsqueda
reverdece el musgo

del ayer en mis sesos para que tiernamente me recueste en su fango

-Ven, amor,
soy tu amante de hiel tu parto lento y quedo

la cruz en tu garganta
la flecha que atraviesa tu alma con su ira
Soy el monstruo que oculta su cáncer de silencios
la mariposa danzando junto al fuego que abrasará tus alas-

Y acuden sirenas de tinta a navegarme a abordar otras islas
prohibidas o recónditas

Y me dejo matar por su querer ciclónico

En su cuna de piedra mezo mi canto roto.
 
Évano;5313103 dijo:
Lo leí en tu blog. No sabía dónde comentarlo, si aquí o allí. El caso es leerlo, aunque, como dicen muchos, la poesía no se comenta, sino que se disfruta. Pues eso hice yo: disfrutarla.

Un abrazo.

Pues sí, lo importante es leer y disfrutar de la lectura. Muchas gracias por tu lectura y por tu huella, amigo. Un abrazote.
 
Marla bienvenida, un poema que impacta por su fuerza expresiva, y que me parece auténtico y bello.
Pili Martí
 
Ella azuza a mis perros de sombra hasta morderme el alma
Hiende una profecía azul en mi costado
y yo sangro raíces demacradas columnas
derrocadas auroras de noviembre
Y pronuncio un sudario entre dientes
para deshabitarla
porque allá muy adentro hay ciudades fantasma y muertos que se aferran a este canto
maléfico y sueños lapidarios y una intensa humareda de luciérnagas viudas
- No, no te quiero parir, hija de mis derrotas – Marla te desafía a la mudez de sus manos
No necesita nombres de cristal que se quiebren ni voz que la sostenga en pie ni verbos
que la abracen-
Ella agita sus ojos por bandera se duele contonea sus caderas de Búsqueda
reverdece el musgo
del ayer en mis sesos para que tiernamente me recueste en su fango

-Ven, amor,
soy tu amante de hiel tu parto lento y quedo
la cruz en tu garganta
la flecha que atraviesa tu alma con su ira
Soy el monstruo que oculta su cáncer de silencios
la mariposa danzando junto al fuego que abrasará tus alas-

Y acuden sirenas de tinta a navegarme a abordar otras islas
prohibidas o recónditas

Y me dejo matar por su querer ciclónico


En su cuna de piedra mezo mi canto roto.
Tanta intensidad abrumadora, da gusto leerte. Abrabesos
 
Ella azuza a mis perros de sombra hasta morderme el alma
Hiende una profecía azul en mi costado
y yo sangro raíces demacradas columnas
derrocadas auroras de noviembre
Y pronuncio un sudario entre dientes
para deshabitarla
porque allá muy adentro hay ciudades fantasma y muertos que se aferran a este canto
maléfico y sueños lapidarios y una intensa humareda de luciérnagas viudas
- No, no te quiero parir, hija de mis derrotas – Marla te desafía a la mudez de sus manos
No necesita nombres de cristal que se quiebren ni voz que la sostenga en pie ni verbos
que la abracen-
Ella agita sus ojos por bandera se duele contonea sus caderas de Búsqueda
reverdece el musgo
del ayer en mis sesos para que tiernamente me recueste en su fango

-Ven, amor,
soy tu amante de hiel tu parto lento y quedo
la cruz en tu garganta
la flecha que atraviesa tu alma con su ira
Soy el monstruo que oculta su cáncer de silencios
la mariposa danzando junto al fuego que abrasará tus alas-

Y acuden sirenas de tinta a navegarme a abordar otras islas
prohibidas o recónditas

Y me dejo matar por su querer ciclónico


En su cuna de piedra mezo mi canto roto.
Emociones abiertas en esos tiempos donde las navegaciones
son abrumadoras y dejan grietas para conceptuar una melancolia
fragil y sedosa. excelente. saludos de luzyabsenta
 

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