darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sutil fragilidad de deseos.
Una pueril mano bajo la lluvia toca mi puerta.
-Tengo hambre de caricias, sed de amor.
Tus cabellos húmedos destilan gotas de sentimientos,
pequeños cristales se secan en tu sistema,
vistes una túnica angelada de recuerdos.
Aureola celeste que corona tu cabeza,
arco dorado,
lumbre que abriga tu configuración.
¿Serás esa emoción pura? ¿Serás ese afecto canoro?
Una flecha imaginaria aparece en tu diestra
y con una simple sonrisa
sueltas en la distancia una veloz sagita
que impacta en mi nimia complexión carmesí.
Ahora celebremos el amanecer
del catorce de febrero
con un dardo inerte
fijado en nuestro pecho herido.