Lautaro L.
Poeta asiduo al portal
El castillo de naipes que se acoge a la ceñida figura de tu cara, se encarga de amoldarse a cada gesto de tu lengua, así tus preciosos pensamientos superpuestos, se deslizan por los bordes del silencio hasta caer como una lagrima desnuda por el sendero de mi pecho que conduce a lo más profundo de tu vientre.
Última edición: