Littera
Poeta asiduo al portal
De cuantas flores da la primavera,
ninguna que mejore tu prestancia,
de tu figura airosa la elegancia
y tu sonrisa clara y lisonjera.
La luz que en tu vestido reverbera
a tu beldad confiere la abundancia,
y el dulzor que despide tu fragancia
prende en el viento del amor la hoguera.
Tocada de un vivísimo sombrero,
ora el poeta anhelará cantarte,
ora el bravo y altivo caballero
morirá por un beso regalarte,
mas ha de ser su afán inane y huero,
que tan sólo de un dios el genio y arte
bastaran a otorgarte
los halagos y afectos que mereces
cuando de empíreas gracias te guarneces.