L
Luis Miguel Rubio Domingo
Invitado
Pese al afán por parecer erótica,
frente al espejo , untándote con crema
un día, pensaste: aquí hay un problema
y esa verdad te volvió psicótica.
Respuesta encontró tu mente caótica:
de polvos de arroz cubriste el eccema,
tu cara blanca burló el anatema
en ese instante juraste: Soy gótica
Todo lo que te cubre bien te queda,
además, el negro tapa la rueda.
Con la ortodoncia estás apoteótica
para salir sin pausa a la palestra
y dar a conocer, en plan siniestra,
tu nuevo look de dama plexiglótica
frente al espejo , untándote con crema
un día, pensaste: aquí hay un problema
y esa verdad te volvió psicótica.
Respuesta encontró tu mente caótica:
de polvos de arroz cubriste el eccema,
tu cara blanca burló el anatema
en ese instante juraste: Soy gótica
Todo lo que te cubre bien te queda,
además, el negro tapa la rueda.
Con la ortodoncia estás apoteótica
para salir sin pausa a la palestra
y dar a conocer, en plan siniestra,
tu nuevo look de dama plexiglótica