Nikusha
Poeta que considera el portal su segunda casa

Desgarra mi garganta con el sonido de
un violonchelo.
Funde mis entrañas junto a cada nota
del piano.
Llena con el aliento de tu voz
la vasija que contiene la esencia del viento.
Ven, deslízate hasta mí;
fusiónate conmigo.
Trascender a lo material
y flotar;
jugar con los ángeles, rozar la Verdad.
¿Es más fácil odiar que amar?
Soñar-vivir-ensoñar-morir.
Ahoga mis pulmones con la melodía nacida
de tu mágico violín.
Danza acuática, para bañar donde no llega el mar.
Sacude mi cuerpo
no me dejes caer en tenebrosas fosas;
rescátame
y entre caminos siderales
viste mi piel, haz estragos más allá
del Principio del placer.
un violonchelo.
Funde mis entrañas junto a cada nota
del piano.
Llena con el aliento de tu voz
la vasija que contiene la esencia del viento.
Ven, deslízate hasta mí;
fusiónate conmigo.
Trascender a lo material
y flotar;
jugar con los ángeles, rozar la Verdad.
¿Es más fácil odiar que amar?
Soñar-vivir-ensoñar-morir.
Ahoga mis pulmones con la melodía nacida
de tu mágico violín.
Danza acuática, para bañar donde no llega el mar.
Sacude mi cuerpo
no me dejes caer en tenebrosas fosas;
rescátame
y entre caminos siderales
viste mi piel, haz estragos más allá
del Principio del placer.