Danzaban los cometas, caracoleando el aire
como rayos de trapo, las colas serpenteaban.
Lunares de colores, pintaban en la tarde
discos de papel, que en el viento jugaban.
Cordón umbilical, que al puño respondía
era, lanzado al viento, un estelar juguete.
conectado al corazón, de aquel que lo subía
era, escalar al cielo, trepado en barrilete.
Oblicuas perspectivas, que al viento sostenían
marionetas de seda, con melenas de flecos.
Mediomundos lejanos, jugando se perdían
en una lejanía, de pájaros y ecos.
Geografía de nubes, en el mar azul del cielo
navegaban los barcos, cual aéreos veleros.
Estáticas gaviotas, golondrinas en vuelo
flores que habitaban, invisibles senderos.
Yo no sé, ¡quién pudiera!, refundar la esperanza
el romance del niño, con el sol (que lo extraña).
Se puede ser feliz, ¡con tan poquito alcanza!
un trozo de papel, un piolin...y una caña.
Marino fabianesi
como rayos de trapo, las colas serpenteaban.
Lunares de colores, pintaban en la tarde
discos de papel, que en el viento jugaban.
Cordón umbilical, que al puño respondía
era, lanzado al viento, un estelar juguete.
conectado al corazón, de aquel que lo subía
era, escalar al cielo, trepado en barrilete.
Oblicuas perspectivas, que al viento sostenían
marionetas de seda, con melenas de flecos.
Mediomundos lejanos, jugando se perdían
en una lejanía, de pájaros y ecos.
Geografía de nubes, en el mar azul del cielo
navegaban los barcos, cual aéreos veleros.
Estáticas gaviotas, golondrinas en vuelo
flores que habitaban, invisibles senderos.
Yo no sé, ¡quién pudiera!, refundar la esperanza
el romance del niño, con el sol (que lo extraña).
Se puede ser feliz, ¡con tan poquito alcanza!
un trozo de papel, un piolin...y una caña.
Marino fabianesi