James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
I Proceso
De las mismas calles que ensuciaron su infancia
recogió el silencio las noches oscilantes
los rostros pasados al azar como muda película ,
pliegues en los ojos donde la piel habla de arrugas
donde se concentra la carga que no se ve
que no siente y esta contenta en su invisibilidad
permaneciendo confundida en momentos brillantes
donde las miradas se funden mas allá
en el negro callejón que como boca hambrienta
alimenta la rebeldía...
II Lugares
Lo que en otros sitios no puede ser
se concentra aquí en el se puede escondido ,
con tejidos de sombras ocultan su desnudez
concentrando los esfuerzos en desnudar la vida
sentir el amor a través de un fugaz placer
de intensos sentimientos anhelados , sentidos y deseados
feroces fieras que se alimentan de si mismas
con la ferocidad de la rabia desalentada por la prisa
y rostros ocultos en sombra deforman la verdad
cuando estalla el esperma de la soledad
la vista de la repugnancia invade la negrura
y se apartan rápidos enfrentados a su vergüenza
caminando juntos como desconocidos
como si no hubiéranse entregado sus momentos comprometidos...
Mi vida es un erial flor que toco se deshoja
que en mi destino fatal alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja...
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER.
De las mismas calles que ensuciaron su infancia
recogió el silencio las noches oscilantes
los rostros pasados al azar como muda película ,
pliegues en los ojos donde la piel habla de arrugas
donde se concentra la carga que no se ve
que no siente y esta contenta en su invisibilidad
permaneciendo confundida en momentos brillantes
donde las miradas se funden mas allá
en el negro callejón que como boca hambrienta
alimenta la rebeldía...
II Lugares
Lo que en otros sitios no puede ser
se concentra aquí en el se puede escondido ,
con tejidos de sombras ocultan su desnudez
concentrando los esfuerzos en desnudar la vida
sentir el amor a través de un fugaz placer
de intensos sentimientos anhelados , sentidos y deseados
feroces fieras que se alimentan de si mismas
con la ferocidad de la rabia desalentada por la prisa
y rostros ocultos en sombra deforman la verdad
cuando estalla el esperma de la soledad
la vista de la repugnancia invade la negrura
y se apartan rápidos enfrentados a su vergüenza
caminando juntos como desconocidos
como si no hubiéranse entregado sus momentos comprometidos...
Mi vida es un erial flor que toco se deshoja
que en mi destino fatal alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja...
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER.