Norainu
Poeta fiel al portal
Дарья.
Aquel aeropuerto.
Viaje, osadía, terror.
Escapa de la nieve, con los ojos azules que atrapan al fuego que nadie sabe ver.
El mediterráneo tramposo.
En el blanco la bestia clava sus uñas en el suelo y levanta la mirada, te fuiste lejos.
Piensa en algún lugar y en la venganza del abandono.
La ciudad amurallada no teme al sol ni a la niebla, déjame sentir las astillas en la cara, al cuero de los guantes y al vaho de las voces.
Allí los remos, madera, hundidos en las casas que empujan hacia el centro.
No quieren que vayas, se cierran en las esquinas y dejan ciegos los callejones, los carteles de las tiendas y las luces rojas de los semáforos.
Recuerdo, calor en la cocina, la cama.
Eres fantasma en las paredes, que aprieta a las sombras y se esconde en los rincones.
Bailas, por eso sabes quién eres.
El fuego también es mentiroso, me encantan las mentiras.
Todas las lenguas extraterrestres de personas que transitan como muertos por el camino de la bestia sin pasado.
Entiendes su idioma alienígena, piensan y comen otras palabras.
Cuando matas, el camino continúa sin preguntar por los caídos.
El primer amor. Conoces, caes, pierdes, solo piensas en ganar.
La vida es perder para encontrar lo que quieres, pertenencia, te está esperando.
Sigues las huellas día tras día, pisando tus pisadas, preguntas donde van tus pies.
Como pueden correr tanto. Irrespetuosos del vacío que queda en las fotos.
No hay mapa de la isla de poniente, siempre está más lejos.
Cuando lleguemos reiremos juntos de la muerte.
Aquel aeropuerto.
Viaje, osadía, terror.
Escapa de la nieve, con los ojos azules que atrapan al fuego que nadie sabe ver.
El mediterráneo tramposo.
En el blanco la bestia clava sus uñas en el suelo y levanta la mirada, te fuiste lejos.
Piensa en algún lugar y en la venganza del abandono.
La ciudad amurallada no teme al sol ni a la niebla, déjame sentir las astillas en la cara, al cuero de los guantes y al vaho de las voces.
Allí los remos, madera, hundidos en las casas que empujan hacia el centro.
No quieren que vayas, se cierran en las esquinas y dejan ciegos los callejones, los carteles de las tiendas y las luces rojas de los semáforos.
Recuerdo, calor en la cocina, la cama.
Eres fantasma en las paredes, que aprieta a las sombras y se esconde en los rincones.
Bailas, por eso sabes quién eres.
El fuego también es mentiroso, me encantan las mentiras.
Todas las lenguas extraterrestres de personas que transitan como muertos por el camino de la bestia sin pasado.
Entiendes su idioma alienígena, piensan y comen otras palabras.
Cuando matas, el camino continúa sin preguntar por los caídos.
El primer amor. Conoces, caes, pierdes, solo piensas en ganar.
La vida es perder para encontrar lo que quieres, pertenencia, te está esperando.
Sigues las huellas día tras día, pisando tus pisadas, preguntas donde van tus pies.
Como pueden correr tanto. Irrespetuosos del vacío que queda en las fotos.
No hay mapa de la isla de poniente, siempre está más lejos.
Cuando lleguemos reiremos juntos de la muerte.
Última edición: