Sira
Poeta fiel al portal
Darwin
La materia oleaginosa
que comprende mi ser
muere y resucita miles
de veces cada día.
Las células que me
confieren vida se
multiplican y fenecen
en un repetitivo ciclo
que habrá de
llegar a su fin.
Un fragmento insignificante
de carbono.
Un préstamo perecedero
de energía.
Eso es mi vida.
Eso es lo que soy.
Y, no obstante,
no volverá a haber
cabida bajo el Sol
para ninguna otra
forma de vida
tal y como
lo he sido yo.
La materia oleaginosa
que comprende mi ser
muere y resucita miles
de veces cada día.
Las células que me
confieren vida se
multiplican y fenecen
en un repetitivo ciclo
que habrá de
llegar a su fin.
Un fragmento insignificante
de carbono.
Un préstamo perecedero
de energía.
Eso es mi vida.
Eso es lo que soy.
Y, no obstante,
no volverá a haber
cabida bajo el Sol
para ninguna otra
forma de vida
tal y como
lo he sido yo.