Confabulator nocturni
Poeta asiduo al portal
No conocías la lluvia
y la luna estaba tan roja...
Sedujiste orillas con tu llanto ingenuo.
El mar al mar.
Nuestra cita ausente habló de los ángeles terribles de Rilke
- Y de leones majestuosos -
Tus ojos,
que vieron la esencia de una época muerta,
transformaron lo azul en gris,
y los ángeles se estrellaron.
y la luna estaba tan roja...
Sedujiste orillas con tu llanto ingenuo.
El mar al mar.
Nuestra cita ausente habló de los ángeles terribles de Rilke
- Y de leones majestuosos -
Tus ojos,
que vieron la esencia de una época muerta,
transformaron lo azul en gris,
y los ángeles se estrellaron.
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