Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
De camino a tu casa, el sol nacía,
la brisa murmuraba su canción,
en cada paso, el alma en devoción,
buscaba en el sendero tu alegría.
Tus ojos, dos luceros en mi vida,
guiaban mis latidos, mi razón,
pero al llegar, se fue la inspiración,
y en la penumbra hallé mi despedida.
El viento susurraba tu lamento,
las hojas susurraban tu dolor,
mi corazón se ahogaba en su tormento.
Se me perdió tu amor en el silencio,
en la distancia, se apagó el ardor,
quedó mi ser sin rumbo y sin sustento.
la brisa murmuraba su canción,
en cada paso, el alma en devoción,
buscaba en el sendero tu alegría.
Tus ojos, dos luceros en mi vida,
guiaban mis latidos, mi razón,
pero al llegar, se fue la inspiración,
y en la penumbra hallé mi despedida.
El viento susurraba tu lamento,
las hojas susurraban tu dolor,
mi corazón se ahogaba en su tormento.
Se me perdió tu amor en el silencio,
en la distancia, se apagó el ardor,
quedó mi ser sin rumbo y sin sustento.