jmchicco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Toleramos un discurso, a cambio de un elogio,
aceptamos la infidencia, con un aire de maldad.
-Confiadme un desvelo, pues prometo no contarlo,
en mi oído solidario, sangra el chisme irracional.
-Háblame de un sueño, yo tan solo pienso en algo,
llórame miserias, confíame un clamor,
porque yo, (que mucho te aconsejo),
poco sé de lo que hablo...
-Menos sé de tu dolor.
-Mostradme el interior, yo me río de ese engaño,
hablemos de tus credos, de tus miedos atrapados,
que mi rostro es una piedra, (lo es también mi corazón),
son fachadas de atención, las que ansían tu ventaja,
nada creo en tu mirada, por austera y entrenada,
y si hay algo en tu palabra, no confío en su intención.
-Pero hay algo en la sospecha, (y es aquel mi buen garante),
ya callar no cuesta nada, yo te juzgo y te condeno,
ya tomé de ese veneno...ten cuidado de tus actos.
-Si en su forma insospechada, la revancha es mi deseo,
sólo ansío un epitafio, tras el muro de tus muertos.
-Mis pesares, tus deseos...tus pesares, mis deseos,
mala puja de ambiciones, de codicia y tentación.
-Son palabras en el viento, y otro oscuro indicador,
pues tu vida es tu vida, (y si en ella yo no entro),
sólo queda esta distancia, un estorbo del momento,
lo más necio de esta lucha, y las causas del dolor.
-Yo no creo en tu pudor, ese ahogo del deseo,
lo que guardas en silencio, tu mirada lo delata,
somos viento y hojarasca, (un reclamo desde el ego),
todos somos más que menos, interés y vanidad.
-Hay quien tiene honestidad, (quien se esconde tras un velo),
siempre hablamos de moral, de prejuicio y de anhelos,
y en la trama silenciosa de intenciones y misterios,
la verdad y el detractor...huele a un mismo sermoneo.
-Hay quien mira con recelo las delicias de tu dama,
hay quien trama en silencio despojarte sin piedad;
quienes odian tu alegría, tus honores, sus bajezas,
quienes buscan tu presencia, en procura de su afán.
-Quienes aman lo que tienes con mortal resentimiento,
procurando tu escarmiento, malversando tu verdad.
-Difamando lo que piensas, condenando tus anhelos,
desvirtuando tu palabra, celebrando tu derrota;
vieja falla ciega y rota, de una pobre humanidad.
-Hay mediocres ya sin vida, que pululan en la sombra,
ellos callan esos logros que iluminan a tus horas;
los que gritan tu defecto, los que viven de la horda,
pues su ego sólo engorda en insultos a otro nombre,
y en su ignota pequeñez, viven fábulas de moscas.
-Todos ellos son los hombres, y su gracia más odiosa,
todos ellos, y nosotros, nuestro lado más oscuro;
todos ellos, lo intuimos, nunca somos...son los otros,
todos ellos y nosotros, damos nombre al absurdo,
todos ellos y nosotros...
En contienda silenciosa.
aceptamos la infidencia, con un aire de maldad.
-Confiadme un desvelo, pues prometo no contarlo,
en mi oído solidario, sangra el chisme irracional.
-Háblame de un sueño, yo tan solo pienso en algo,
llórame miserias, confíame un clamor,
porque yo, (que mucho te aconsejo),
poco sé de lo que hablo...
-Menos sé de tu dolor.
-Mostradme el interior, yo me río de ese engaño,
hablemos de tus credos, de tus miedos atrapados,
que mi rostro es una piedra, (lo es también mi corazón),
son fachadas de atención, las que ansían tu ventaja,
nada creo en tu mirada, por austera y entrenada,
y si hay algo en tu palabra, no confío en su intención.
-Pero hay algo en la sospecha, (y es aquel mi buen garante),
ya callar no cuesta nada, yo te juzgo y te condeno,
ya tomé de ese veneno...ten cuidado de tus actos.
-Si en su forma insospechada, la revancha es mi deseo,
sólo ansío un epitafio, tras el muro de tus muertos.
-Mis pesares, tus deseos...tus pesares, mis deseos,
mala puja de ambiciones, de codicia y tentación.
-Son palabras en el viento, y otro oscuro indicador,
pues tu vida es tu vida, (y si en ella yo no entro),
sólo queda esta distancia, un estorbo del momento,
lo más necio de esta lucha, y las causas del dolor.
-Yo no creo en tu pudor, ese ahogo del deseo,
lo que guardas en silencio, tu mirada lo delata,
somos viento y hojarasca, (un reclamo desde el ego),
todos somos más que menos, interés y vanidad.
-Hay quien tiene honestidad, (quien se esconde tras un velo),
siempre hablamos de moral, de prejuicio y de anhelos,
y en la trama silenciosa de intenciones y misterios,
la verdad y el detractor...huele a un mismo sermoneo.
-Hay quien mira con recelo las delicias de tu dama,
hay quien trama en silencio despojarte sin piedad;
quienes odian tu alegría, tus honores, sus bajezas,
quienes buscan tu presencia, en procura de su afán.
-Quienes aman lo que tienes con mortal resentimiento,
procurando tu escarmiento, malversando tu verdad.
-Difamando lo que piensas, condenando tus anhelos,
desvirtuando tu palabra, celebrando tu derrota;
vieja falla ciega y rota, de una pobre humanidad.
-Hay mediocres ya sin vida, que pululan en la sombra,
ellos callan esos logros que iluminan a tus horas;
los que gritan tu defecto, los que viven de la horda,
pues su ego sólo engorda en insultos a otro nombre,
y en su ignota pequeñez, viven fábulas de moscas.
-Todos ellos son los hombres, y su gracia más odiosa,
todos ellos, y nosotros, nuestro lado más oscuro;
todos ellos, lo intuimos, nunca somos...son los otros,
todos ellos y nosotros, damos nombre al absurdo,
todos ellos y nosotros...
En contienda silenciosa.
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