Velé a la noche como la ninfa a tu bosque
y mis ojos grises se destilaron en sueños
¿Dónde estás impía conciencia celada?
Tus muérdagos oscuros me calaron en los huesos...
¡Y brotó la semilla de tus ánimas encerradas!
bebí de tu venero aguas ásperas y de grima
tu voz se volvió acre pellejo de aquél cuerpo
¡el que te envuelve en mantas tibias y horadadas!...
Cuatro vientos y el mar abierto
tus ojos gritan al silencio que seduce
a tu dicha, a tu hombría
¡Poesía taciturna bosquejo en tu ser!...
Gozo eterno el que te da la luna,
menguante cuerpo se balancea en el paño moreno
entre los centellos y estelas...
y mis ojos grises se destilaron en sueños
¿Dónde estás impía conciencia celada?
Tus muérdagos oscuros me calaron en los huesos...
¡Y brotó la semilla de tus ánimas encerradas!
bebí de tu venero aguas ásperas y de grima
tu voz se volvió acre pellejo de aquél cuerpo
¡el que te envuelve en mantas tibias y horadadas!...
Cuatro vientos y el mar abierto
tus ojos gritan al silencio que seduce
a tu dicha, a tu hombría
¡Poesía taciturna bosquejo en tu ser!...
Gozo eterno el que te da la luna,
menguante cuerpo se balancea en el paño moreno
entre los centellos y estelas...
¡Suave tacto tu pudor me cela!