Pablito84
Poeta recién llegado
¡Un momento!
¡Un suspiro!
El día se esconde, la noche es cercana,
la poca luz ilumina los pardos rostros de la gente.
¡Un momento!
¡Otro suspiro!
La gente se aleja caminando con paso lento,
cargando el cansancio de vivir autómatas mirando el horizonte.
La débil luz de sol acaricia mi hombro,
de reojo la miro, vuelvo la vista al turbio paisaje;
juntan sus manos en señal de unión hipócrita;
de sus cuerpos emanan nubes grises.
¡Un momento!
¡Un suspiro!
¿Dónde está el espíritu de la decencia?
¿Quién robó los sueños y los hizo egoístas intereses?
¡Un momento!
¡La luz desaparece!
¿Quién secuestró al niño que sonreía en sus interiores?
¿Quién degeneró el amor y lo hizo barro de blasfema quimera?
De espaldas al horizonte soy un veedor.
¡Un momento!
¡El último suspiro!
La nada irrumpe entre la multitud...
¡Un suspiro!
El día se esconde, la noche es cercana,
la poca luz ilumina los pardos rostros de la gente.
¡Un momento!
¡Otro suspiro!
La gente se aleja caminando con paso lento,
cargando el cansancio de vivir autómatas mirando el horizonte.
La débil luz de sol acaricia mi hombro,
de reojo la miro, vuelvo la vista al turbio paisaje;
juntan sus manos en señal de unión hipócrita;
de sus cuerpos emanan nubes grises.
¡Un momento!
¡Un suspiro!
¿Dónde está el espíritu de la decencia?
¿Quién robó los sueños y los hizo egoístas intereses?
¡Un momento!
¡La luz desaparece!
¿Quién secuestró al niño que sonreía en sus interiores?
¿Quién degeneró el amor y lo hizo barro de blasfema quimera?
De espaldas al horizonte soy un veedor.
¡Un momento!
¡El último suspiro!
La nada irrumpe entre la multitud...