mottazleal
Poeta recién llegado
DE FLOR A ESTRELLA
del cielo caerán las hojas,
de la tierra nacerán las flores,
en la aurora la regaras calmada
después de haberla sembrado en la noche
y tus largos brazos blancos
empuñaran sus espinas,
pues entenderás de antemano
que aunque te hiera será tu amiga
y le hablaras de mi por la mañana
y reirán juntas al comprenderme
y celaras su belleza expuesta en la ventana,
pero tu admiración seguirá latente
Y llamaras un pintor famoso
para que pinte su semblante
y aunque el crea que es una flor cualquiera,
tu sabrás que es la mas importante
y llorara por ultima vez tu amiga
abrazándote y lastimando tu espalda,
confundiendo las lagrimas de ella
con tus gotas de sangre heladas
Y el día en que seque tu flor
ella viajara hasta el cielo
y sentirá como tu amor,
riega y ama su vuelo
¿y adivina que será tu flor?,
pues un adorno en el cielo,
ese que comparan con ojos,
a ese que le llaman lucero
Aunque ya no se llame flor
tu seguirás dirigiéndote de la misma manera,
y no te enfades si ella no te viene a abrazar,
pues a la tierra, no pueden bajar las estrellas
del cielo caerán las hojas,
de la tierra nacerán las flores,
en la aurora la regaras calmada
después de haberla sembrado en la noche
y tus largos brazos blancos
empuñaran sus espinas,
pues entenderás de antemano
que aunque te hiera será tu amiga
y le hablaras de mi por la mañana
y reirán juntas al comprenderme
y celaras su belleza expuesta en la ventana,
pero tu admiración seguirá latente
Y llamaras un pintor famoso
para que pinte su semblante
y aunque el crea que es una flor cualquiera,
tu sabrás que es la mas importante
y llorara por ultima vez tu amiga
abrazándote y lastimando tu espalda,
confundiendo las lagrimas de ella
con tus gotas de sangre heladas
Y el día en que seque tu flor
ella viajara hasta el cielo
y sentirá como tu amor,
riega y ama su vuelo
¿y adivina que será tu flor?,
pues un adorno en el cielo,
ese que comparan con ojos,
a ese que le llaman lucero
Aunque ya no se llame flor
tu seguirás dirigiéndote de la misma manera,
y no te enfades si ella no te viene a abrazar,
pues a la tierra, no pueden bajar las estrellas