Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
En Navia se fraguó la maravilla,
la magia vegetal, el mar bravío;
la ría –dando nombre al mismo río-
le besa los andares a la villa.
Me moja su salitre la mejilla
en ósculo perfecto, norte y frío.
En Navia lo asturiano se hace mío,
tan mío que canariamente brilla
igual que los rompientes por Caleta,
igual que el refulgir de mis luceros,
igual que las campanas de Vegueta…
En Navia tocan isas los gaiteros
y Gáldar en sus aires se concreta
llegando sobre alisios cebolleros.
***NOTA. A los de Gáldar nos llaman “cebolleros”.
la magia vegetal, el mar bravío;
la ría –dando nombre al mismo río-
le besa los andares a la villa.
Me moja su salitre la mejilla
en ósculo perfecto, norte y frío.
En Navia lo asturiano se hace mío,
tan mío que canariamente brilla
igual que los rompientes por Caleta,
igual que el refulgir de mis luceros,
igual que las campanas de Vegueta…
En Navia tocan isas los gaiteros
y Gáldar en sus aires se concreta
llegando sobre alisios cebolleros.
***NOTA. A los de Gáldar nos llaman “cebolleros”.
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