vronte
Poeta infiel al portal
Abre los ojos,
extraño.
Que curiosas cosas suceden allí afuera;
la chimeneas rugen,
y los niños se rien de mí.
Despierta,
amado.
Bailemos mientras la lluvia seca
sobre nuestros cuerpos.
Conciente en robar el roce de tu muslo
a la doncella que aún duerme
aguardando el día que se torne
corrupta e indeleble.
Palpita la incertidumbre entre las sienes,
abrir la piernas o conservarlas inocentes…
es la interrogante que solo inunda a los celadores
dueños de una mente
donde es cuestión de tiempo
que la malicia y las muecas desdeñosas
les reconforten.
Y de ahora en adelante los veranos
y las risas
son solo mascaradas furtivas o esquivas
reminiscentes de aquel día
en que la confianza y la inocencia
nos embargaba con delicia…
con augurios de alegría
y compañía.
extraño.
Que curiosas cosas suceden allí afuera;
la chimeneas rugen,
y los niños se rien de mí.
Despierta,
amado.
Bailemos mientras la lluvia seca
sobre nuestros cuerpos.
Conciente en robar el roce de tu muslo
a la doncella que aún duerme
aguardando el día que se torne
corrupta e indeleble.
Palpita la incertidumbre entre las sienes,
abrir la piernas o conservarlas inocentes…
es la interrogante que solo inunda a los celadores
dueños de una mente
donde es cuestión de tiempo
que la malicia y las muecas desdeñosas
les reconforten.
Y de ahora en adelante los veranos
y las risas
son solo mascaradas furtivas o esquivas
reminiscentes de aquel día
en que la confianza y la inocencia
nos embargaba con delicia…
con augurios de alegría
y compañía.
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