dragon_ecu
Esporádico permanente
Ensayo en tres partes:
La uno... la dos y la tres. Y de relleno un complemento.
Parte uno - CONSTRUYENDO LA DICTADURA.
Son cuatro fases:
FASE 1.- DESMORALIZACIÓN.
Se buscará romper los hábitos y buenas costumbres de la población a través de leyes que beneficien a los delincuentes y corruptos, además se buscará dejar indefensos o perjudicar a la gente honrada.
FASE 2.- DESINFORMACIÓN.
Se atacará a todos los medios de comunicación y se cerrarán la mayoría, sin embargo se dejará que sobrevivan unos pocos a los que continuamente se denigrarán y calificarán de la peor manera posible. En caso estos medios se hundan hay que impedir que cierren, e incluso ayudarles a que sigan funcionando para que sigan recibiendo golpes como saco de boxeo. El objetivo es crear desconfianza e irrespeto a los medios.
FASE 3.- CRISIS.
Se impulsará una situación de caos (crisis). Esta puede ser natural, económica, política, legal, inseguridad civil, conflictos militares o conflictos diplomáticos. Cualquier situación que genere nerviosismo e incertidumbre para que el pueblo no atine a tomar decisiones. A mayor nivel de desconcierto, menor control tendrá el pueblo de tomar decisiones por sí mismo.
NOTA: Ante este clima de incertidumbre la mayoría del pueblo "buscará" o "aceptará" un líder de mano dura que "imponga orden y estabilidad".
La mayoría de los casos, el mismo líder realiza las tres primeras acciones y de pronto declara que: "todo ha sido bien hecho pero por culpa de... (lo que sea)... debemos tomar medidas fuertes por el bienestar del pueblo".
FASE 4.- NORMALIZACIÓN.
Se consigue la paz y estabilidad pero a costo de eliminarse libertades civiles, libertades de comercio, libertades de comunicación, libertades de religión y hasta libertades de pensamiento.
ASÍ SE CONSTRUYE UNA DICTADURA.
Parte dos - DE LA DICTADURA A LA TIRANÍA.
La dictadura proporciona una base de poder y represión sobre la cual ejercer un absolutismo (tiranía).
Para mantener esta tiranía es importante un cambio de poderes (A) y mantener tres pilares de sostén (B1, B2 y B3).
A.- CAMBIO DE PODERES.
Se buscará la eliminación total de la división republicana de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial).
Con el pretexto de ayudar a la “débil estructura republicana” se crearán poderes adicionales, tales como comités, consejos, tribunales o cualquier otro nombre que suene “legal” “participativo” y “ciudadano”.
El objetivo es tomarse los aparatos de control electoral, administrativo, contable, financiero, legal, de interpretación de leyes, de ingresos y gastos, de contratación, de producción distribución y comercio.
Tales poderes ya segmentados serán manejados directamente por el dictador o sus representantes.
B.- LOS PILARES DONDE SE ASIENTA.
Una vez el dictador tenga la hegemonía es importante mantenerla por medio de tres nuevos poderes:
B1.- EL PODER MEDIÁTICO. Se tomará por cualquier vía el control de tiempos y contenidos de al menos uno de todos los tipos de medios disponibles (prensa, televisión, cine, radio, onda corta, teatro, internet, folletos, redes sociales... ).
Los mensajes de propaganda serán siempre enfocados a “elevar” a las poblaciones más bajas y recurriendo a recursos emocionales. La propaganda debe invadir todos los ámbitos posibles, incluyendo las reuniones formales e informales, la educación, las relaciones familiares, las amistades, hasta los deportes y cualquier forma de esparcimiento.
B2-. EL PODER DE CONVOCATORIA. Se buscará la imagen de apoyo popular al dictador a través de mítines, conferencias, congresos, presentaciones, concentraciones, ya sean a favor del dictador o en contra de los opositores.
El poder de convocatoria buscará además a las organizaciones más emblemáticas que puedan ser semillas de oposición a fin de sumarlas al proyecto o desaparecerlas. Por ejemplo; los colegios profesionales, las asociaciones culturales, gremios de trabajadores, asociaciones regionales o étnicas, las agrupaciones deportivas e incluso la familia. El poder de convocatoria buscará la desunión de los miembros de tales grupos y su desintegración con tal de añadir individuos a su convocatoria.
El objetivo es poder reunir de forma rápida a un grupo humano lo suficientemente grande y agresivo para defender al dictador de cualquier acto de oposición, sin importar si es real o no.
NOTA:
El poder mediático complementará el poder de convocatoria mediante propaganda que busque dar una imagen de continua mayoría. Se preferencia el uso de los conceptos vida / muerte, siempre / eterna y nunca / jamás, donde la vida sea para el dictador y muerte a la oposición; siempre y eterna serán a favor del dictador; y nunca y jamás para los opositores.
Mantener el poder mediático y el poder de convocatoria requiere de grandes gastos (movilizaciones, campañas, regalos, etc.), lo que despertará sospechas de corrupción y el crecimiento de la oposición.
A medida que los poderes mediático y de convocatoria pierden efectividad se recurre al tercer pilar (el poder de represión).
B3.- EL PODER DE REPRESIÓN. El poder de represión tiene tres niveles de actuación: La represión por inseguridad, la represión económica y la represión de estado.
La represión por inseguridad se logra estableciendo condiciones de inseguridad legal y física.
Estas se enfocarán primero a los opositores más unos cuantos elementos “inocentes” a fin de que no sea tan evidente el abuso.
Al pueblo se presentarán proyectos que aparenten una justicia más solidaria pero que en realidad darán facilidades a los delincuentes. Estas leyes y reglamentos pro-delincuenciales se las presentarán en momentos cercanos a fiestas a fin de tener un motivo emocional justificable.
La represión económica buscará debilitar al pueblo restando recursos con los que se puedan organizar y levantar.
Se buscará restringir el acceso a: alimentos almacenables; armamentos; tecnologías de comunicación o intercambio de información; conocimientos de logística y organización; información histórica, legal y económica; se puede llegar incluso a la restricción de servicios básicos.
Para esto se limitará o eliminará a los productores, distribuidores, transportistas y demás que proporcionen servicios a los anteriores. Para lograr el apoyo popular se acusará a los antes mencionados como “acaparadores” o similares.
La represión de estado entre otras tareas se encargará de: controlar el acceso a vías o edificios con significación histórica o partidista; hacer espionaje, montajes y encubrimientos; recurrir a chantajes, amenazas, ataques y desaparición de opositores más algunos otros objetivos “inocentes”; dar apoyo armado -de guardia y ataque- al poder de convocatoria; reprimir cualquier ataque organizado de la oposición.
El aparato represor del estado debe ser un ente armado, entrenado y obediente al dictador, siendo las fuerzas armadas y policiales las primeras opciones (por disponer de armas y entrenamiento). Es de suma importancia el adoctrinamiento de estas fuerzas a través de una campaña intensiva. Es importante también medir constantemente el grado de adoctrinamiento, lo que se nota fácilmente si se niegan a cambiar de signos (sistemas de rangos, símbolos, premios, medallas, reconocimientos, consignas, cánticos, costumbres y espíritu de cuerpo).
En caso que las fuerzas armadas regulares no acepten el adoctrinamiento se les aplicará represión económica y de inseguridad, y se construirán fuerzas paramilitares que asuman el poder de represión del estado e incluso la protección del estado.
ASÍ SE MANTIENE UN TIRANO.
Parte tres - COMO TUMBAR UNA DICTADURA O TIRANÍA (de vuelta al orden).
Toda dictadura o tiranía absolutista se basa en un banco de tres patas y tres travesaños sujetando las patas.
Las patas de la silla donde se sienta el tirano dictador son: el poder mediático, el poder de convocatoria y el poder de represión. Y son construidas por él mismo con los recursos del pueblo.
Los tres travesaños que mantienen firmes las patas en su sitio son: La obediencia del pueblo a las leyes del tirano (OBEDIENCIA); el miedo del pueblo a lo que pudiera hacer el tirano (INCERTIDUMBRE); y la desunión del pueblo (DESUNIÓN).
Es complicado destruir una silla con tres patas y travesaños tratando de romper las patas, pero es sencillo si eliminamos los travesaños.
Basta con eliminar un travesaño para que las patas empiecen a abrirse e inicie la caída del dictador y eliminando dos travesaños se acelera la caída, pero es mejor eliminar los tres travesaños para que el tirano caiga y bloquear así cualquier oportunidad a su regreso.
TRAVESAÑO 1.-
La OBEDIENCIA DEL PUEBLO a las injustas leyes del tirano es el travesaño que mantienen unidas las patas del poder mediático y el poder de represión.
A pesar de tener el tirano control sobre las leyes y los organismos civiles y penales, la realidad es que ninguna ley está por encima de la constitución y por encima de esta se hallan las leyes y acuerdos internacionales. Entonces es totalmente válido desobedecer una ley regional (nacional) que vaya en contra de las leyes internacionales de derechos humanos y otras.
Los derechos humanos son irrenunciables e inalienables, es decir que no se pueden reducir ni negar su aplicación, por lo que el pueblo puede rechazar cualquier ley nacional que vaya contra los derechos humanos.
Entre los derechos humanos están:
Derecho a la libre circulación y residencia.
Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia, religión, opinión y de expresión -que incluye el derecho a comunicar o recibir informaciones.
Derecho a elecciones democráticas auténticas periódicas.
Derecho a la libre determinación de los pueblos. Libertad de reunión y de asociación.
Derecho al desarrollo, el trabajo, a la propiedad y la libertad de empresa.
Derecho de rectificación y respuesta (incluidos los medios estatales, pues están obligadas a tener una persona responsable que no esté protegida por inmunidades ni disponga de fuero especial).
Inviolabilidad del domicilio. Inviolabilidad de la correspondencia y comunicaciones
Prohibición de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas y degradantes
En virtud de tales derechos no se aceptará la imposición de leyes contrarias a los derechos humanos. Cualquier intento de aplicar penas por “desobediencia al gobierno” puede y debe ser denunciada en cualquier foro como violación a los derechos humanos. Por esto es importante siempre tener registros de tales actos con nombres y apellidos e identificar a los miembros claves de tales aparatos represores.
Es clave difundir que el pueblo tiene derechos sobre las leyes injustas y que estos pueden condenar a cualquier aparato represor. Nuestros derechos humanos nos permiten desoír o no creer las propagandas de gobierno, incluso podemos desmentirlas y negarnos del todo a recibir las propagandas del tirano dictador.
Cuando el poder de represión sospecha que será condenado por crímenes contra los derechos humanos, este es un argumento tan poderoso que muchos abusos se detienen.
TRVESAÑO 2.-
LA INCERTIDUMBRE DEL PUEBLO es el travesaño que mantiene unidos los pilares del poder mediático y del poder de convocatoria.
Todo régimen totalitario buscará influir miedo a fin de frenar cualquier oposición. Este miedo se aplica a través de la difusión de maltratos y ajusticiamientos a unos pocos. Un ejemplo típico se observa en una anécdota común en los regímenes totalitarios:
- Para callar a estos veinte opositores hay que matar a los veinte y a un jovencito inocente.
-¿Oye, y por qué matar a un jovencito inocente?
- Notaste que no preguntas por los veinte opositores.
El objetivo es crear incertidumbre sobre la posibilidad de que cualquiera puede ser ajusticiado y no solo los opositores. Para ello es vital mantener un poder mediático muy amplio para infundir tal idea en las mayorías (terrorismo de estado).
Para combatir tal incertidumbre hay que tener claro dos puntos:
Es imposible que un régimen ajusticie a todo el pueblo, ni siquiera los totalitarismos más extremos lo hicieron, ya que el tirano se nutre del trabajo esclavizado del pueblo. Sin esclavos el tirano cae por falta de ingresos. Por ello es que generalmente se dedica a infundir miedo exagerando las “noticias” sobre la capacidad de represión, inclusive montando actos falsos para tener atemorizado a un pueblo trabajador sumiso y mal informado.
Es imposible que un régimen totalitario pueda acabar con todo su pueblo, al contrario es el pueblo quien tiene todas las oportunidades de acabar con el tirano por simple mayoría numérica (principio de masa). El tirano sabe bien esta realidad por lo que siente miedo del pueblo, de allí la aparición cada vez más evidente de círculos de protección llegando al extremo de incluir soporte médico.
Es falso que el pueblo tenga miedo a la represión, pues el maltrato físico y las acciones reales, aunque dolorosas, jamás serán superiores a la angustia provocada por la incertidumbre. No duele tanto el golpe sino el no saber dónde te van a golpear.
La realidad es que hay mayor miedo en el tirano que en pueblo. Este miedo del tirano es tan real que muy pronto padecen fuertes problemas de salud física y mental, síntomas que serán continuamente ocultados para mantener la imagen de fortaleza del tirano.
TRAVESAÑO 3.-
LA DESUNIÓN DEL PUEBLO mantienen unidas la patas del poder de convocatoria y el poder de represión. Este travesaño aparece como una respuesta psicológica ante dos principios:
El principio de la mayoría tiene la razón.
El principio de que la minoría es más débil.
Muchos estudios psicológicos y sociológicos han demostrado que un grupo equivocado puede lograr que una persona con una visión correcta acepte el error como algo válido (principio de mayoría). Puede quedar cierta duda al inicio, pero si el mensaje del grupo mayoritario continúa se puede logra inclusive que la persona que estaba acertada acepte que se equivoca (principio de minoría).
Esto se logra por la presión ejercida por el poder de convocatoria y el poder de represión. Y no es necesario que esta presión sea a la fuerza, basta ver y escuchar a mucha gente llamando “verde” a una manzana roja, que al poco tiempo le diremos también “verde”… y si la presión aumenta en tiempo y cantidad de gente acercándose de seguro terminaremos creyendo que somos daltónicos y jamás nos dimos cuenta.
Esta situación de duda sobre uno mismo impide que tengamos certeza sobre nuestros actos y dispara un sentimiento de desconfianza hacia los demás, principalmente hacia los demás que siguen viendo correctamente la manzana “roja”.
Afortunadamente es fácil identificar a estos grupos que participan en los poderes de convocatoria y represión, basta observar estas características:
- Repiten discursos o palabras usadas por el tirano.
- Cuando deben explicar situaciones ajenas al pensamiento o discurso oficial, prefieren cambiar de tema o huir.
- Cuando se les indica los errores del discurso oficial se molestan y hasta tratan de agredir.
- Les agrada vestir uniformes o usar insignias que los identifiquen como miembros del partido, inclusive en actividades ajenas a las del partido.
Una vez identificados tales grupos de convocatoria y represión, es de suma importancia identificar a sus miembros plenamente, con nombres apellidos y locaciones a fin de poderlos ubicar entre la masas. Es de mayor importancia tener identificados a los líderes o principales de cada escalón organizacional.
Ya identificados es necesario compartir esta información con toda persona posible a modo de “conocer gente”, mientras mayor sea el número de personas que les reconocen más pronto pierden su “anonimato”. Es importante saludarlos de nombre y apellido (y hasta rango) cada vez que se lo encuentren. Mientras más “público” sean estos personajes más conciencia tendrán de ser parte de un colectivo humano más grande que su propio partido. Esta conciencia social les impide luego cometer injusticias y atropellos contra “conocidos”, sus parientes, sus amigos, sus vecinos, e inclusive contra el amigo del amigo de un amigo.
Hay que procurar la unión no solo de los opositores sino también de los grupos de convocatoria y represión. Mientras más se una y socialice a ellos menos seguidores tendrá el tirano.
Por medio de la unión completa, tanto de opositores como de contrarios, se logra que el travesaño de la desunión se deshaga. La unión acerca y humaniza a tal nivel que las patas de estos poderes de grupos (de convocatoria y represión) terminan desmoronándose.
ASÍ SE TUMBA UN TIRANO.
-----
- Adendum.
Parte 4. COMPLEMENTO.
Cómo dificultar que surja un nuevo dictador.-
Aún cuando para tumbar a un tirano es necesario que el banquillo que lo soporta sea desarmado, es necesario volver a construir una base de poder ahora si claramente dividida en los tres poderes republicanos. Pero además es importante que el pueblo sea parte de los travesaños que sostienen tales poderes.
Los travesaños que sostienen a los poderes republicanos son:
- El acceso libre a la información del gobierno.
Nunca más debe se permitir que el pueblo pierda el poder. Todo servidor público o representante popular elegido es un "empleado temporal" y a pesar de que se le otorguen capacidades especiales jamás se le entregará el poder absoluto sobre el pueblo.
Si el desconocimiento de las leyes no faculta su inobservancia, entonces su no difusión y no enseñanza debería ser penada.
La uno... la dos y la tres. Y de relleno un complemento.
Parte uno - CONSTRUYENDO LA DICTADURA.
Son cuatro fases:
FASE 1.- DESMORALIZACIÓN.
Se buscará romper los hábitos y buenas costumbres de la población a través de leyes que beneficien a los delincuentes y corruptos, además se buscará dejar indefensos o perjudicar a la gente honrada.
FASE 2.- DESINFORMACIÓN.
Se atacará a todos los medios de comunicación y se cerrarán la mayoría, sin embargo se dejará que sobrevivan unos pocos a los que continuamente se denigrarán y calificarán de la peor manera posible. En caso estos medios se hundan hay que impedir que cierren, e incluso ayudarles a que sigan funcionando para que sigan recibiendo golpes como saco de boxeo. El objetivo es crear desconfianza e irrespeto a los medios.
FASE 3.- CRISIS.
Se impulsará una situación de caos (crisis). Esta puede ser natural, económica, política, legal, inseguridad civil, conflictos militares o conflictos diplomáticos. Cualquier situación que genere nerviosismo e incertidumbre para que el pueblo no atine a tomar decisiones. A mayor nivel de desconcierto, menor control tendrá el pueblo de tomar decisiones por sí mismo.
NOTA: Ante este clima de incertidumbre la mayoría del pueblo "buscará" o "aceptará" un líder de mano dura que "imponga orden y estabilidad".
La mayoría de los casos, el mismo líder realiza las tres primeras acciones y de pronto declara que: "todo ha sido bien hecho pero por culpa de... (lo que sea)... debemos tomar medidas fuertes por el bienestar del pueblo".
FASE 4.- NORMALIZACIÓN.
Se consigue la paz y estabilidad pero a costo de eliminarse libertades civiles, libertades de comercio, libertades de comunicación, libertades de religión y hasta libertades de pensamiento.
ASÍ SE CONSTRUYE UNA DICTADURA.
Parte dos - DE LA DICTADURA A LA TIRANÍA.
La dictadura proporciona una base de poder y represión sobre la cual ejercer un absolutismo (tiranía).
Para mantener esta tiranía es importante un cambio de poderes (A) y mantener tres pilares de sostén (B1, B2 y B3).
A.- CAMBIO DE PODERES.
Se buscará la eliminación total de la división republicana de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial).
Con el pretexto de ayudar a la “débil estructura republicana” se crearán poderes adicionales, tales como comités, consejos, tribunales o cualquier otro nombre que suene “legal” “participativo” y “ciudadano”.
El objetivo es tomarse los aparatos de control electoral, administrativo, contable, financiero, legal, de interpretación de leyes, de ingresos y gastos, de contratación, de producción distribución y comercio.
Tales poderes ya segmentados serán manejados directamente por el dictador o sus representantes.
B.- LOS PILARES DONDE SE ASIENTA.
Una vez el dictador tenga la hegemonía es importante mantenerla por medio de tres nuevos poderes:
B1.- EL PODER MEDIÁTICO. Se tomará por cualquier vía el control de tiempos y contenidos de al menos uno de todos los tipos de medios disponibles (prensa, televisión, cine, radio, onda corta, teatro, internet, folletos, redes sociales... ).
Los mensajes de propaganda serán siempre enfocados a “elevar” a las poblaciones más bajas y recurriendo a recursos emocionales. La propaganda debe invadir todos los ámbitos posibles, incluyendo las reuniones formales e informales, la educación, las relaciones familiares, las amistades, hasta los deportes y cualquier forma de esparcimiento.
B2-. EL PODER DE CONVOCATORIA. Se buscará la imagen de apoyo popular al dictador a través de mítines, conferencias, congresos, presentaciones, concentraciones, ya sean a favor del dictador o en contra de los opositores.
El poder de convocatoria buscará además a las organizaciones más emblemáticas que puedan ser semillas de oposición a fin de sumarlas al proyecto o desaparecerlas. Por ejemplo; los colegios profesionales, las asociaciones culturales, gremios de trabajadores, asociaciones regionales o étnicas, las agrupaciones deportivas e incluso la familia. El poder de convocatoria buscará la desunión de los miembros de tales grupos y su desintegración con tal de añadir individuos a su convocatoria.
El objetivo es poder reunir de forma rápida a un grupo humano lo suficientemente grande y agresivo para defender al dictador de cualquier acto de oposición, sin importar si es real o no.
NOTA:
El poder mediático complementará el poder de convocatoria mediante propaganda que busque dar una imagen de continua mayoría. Se preferencia el uso de los conceptos vida / muerte, siempre / eterna y nunca / jamás, donde la vida sea para el dictador y muerte a la oposición; siempre y eterna serán a favor del dictador; y nunca y jamás para los opositores.
Mantener el poder mediático y el poder de convocatoria requiere de grandes gastos (movilizaciones, campañas, regalos, etc.), lo que despertará sospechas de corrupción y el crecimiento de la oposición.
A medida que los poderes mediático y de convocatoria pierden efectividad se recurre al tercer pilar (el poder de represión).
B3.- EL PODER DE REPRESIÓN. El poder de represión tiene tres niveles de actuación: La represión por inseguridad, la represión económica y la represión de estado.
La represión por inseguridad se logra estableciendo condiciones de inseguridad legal y física.
Estas se enfocarán primero a los opositores más unos cuantos elementos “inocentes” a fin de que no sea tan evidente el abuso.
Al pueblo se presentarán proyectos que aparenten una justicia más solidaria pero que en realidad darán facilidades a los delincuentes. Estas leyes y reglamentos pro-delincuenciales se las presentarán en momentos cercanos a fiestas a fin de tener un motivo emocional justificable.
La represión económica buscará debilitar al pueblo restando recursos con los que se puedan organizar y levantar.
Se buscará restringir el acceso a: alimentos almacenables; armamentos; tecnologías de comunicación o intercambio de información; conocimientos de logística y organización; información histórica, legal y económica; se puede llegar incluso a la restricción de servicios básicos.
Para esto se limitará o eliminará a los productores, distribuidores, transportistas y demás que proporcionen servicios a los anteriores. Para lograr el apoyo popular se acusará a los antes mencionados como “acaparadores” o similares.
La represión de estado entre otras tareas se encargará de: controlar el acceso a vías o edificios con significación histórica o partidista; hacer espionaje, montajes y encubrimientos; recurrir a chantajes, amenazas, ataques y desaparición de opositores más algunos otros objetivos “inocentes”; dar apoyo armado -de guardia y ataque- al poder de convocatoria; reprimir cualquier ataque organizado de la oposición.
El aparato represor del estado debe ser un ente armado, entrenado y obediente al dictador, siendo las fuerzas armadas y policiales las primeras opciones (por disponer de armas y entrenamiento). Es de suma importancia el adoctrinamiento de estas fuerzas a través de una campaña intensiva. Es importante también medir constantemente el grado de adoctrinamiento, lo que se nota fácilmente si se niegan a cambiar de signos (sistemas de rangos, símbolos, premios, medallas, reconocimientos, consignas, cánticos, costumbres y espíritu de cuerpo).
En caso que las fuerzas armadas regulares no acepten el adoctrinamiento se les aplicará represión económica y de inseguridad, y se construirán fuerzas paramilitares que asuman el poder de represión del estado e incluso la protección del estado.
ASÍ SE MANTIENE UN TIRANO.
Parte tres - COMO TUMBAR UNA DICTADURA O TIRANÍA (de vuelta al orden).
Toda dictadura o tiranía absolutista se basa en un banco de tres patas y tres travesaños sujetando las patas.
Las patas de la silla donde se sienta el tirano dictador son: el poder mediático, el poder de convocatoria y el poder de represión. Y son construidas por él mismo con los recursos del pueblo.
Los tres travesaños que mantienen firmes las patas en su sitio son: La obediencia del pueblo a las leyes del tirano (OBEDIENCIA); el miedo del pueblo a lo que pudiera hacer el tirano (INCERTIDUMBRE); y la desunión del pueblo (DESUNIÓN).
Es complicado destruir una silla con tres patas y travesaños tratando de romper las patas, pero es sencillo si eliminamos los travesaños.
Basta con eliminar un travesaño para que las patas empiecen a abrirse e inicie la caída del dictador y eliminando dos travesaños se acelera la caída, pero es mejor eliminar los tres travesaños para que el tirano caiga y bloquear así cualquier oportunidad a su regreso.
TRAVESAÑO 1.-
La OBEDIENCIA DEL PUEBLO a las injustas leyes del tirano es el travesaño que mantienen unidas las patas del poder mediático y el poder de represión.
A pesar de tener el tirano control sobre las leyes y los organismos civiles y penales, la realidad es que ninguna ley está por encima de la constitución y por encima de esta se hallan las leyes y acuerdos internacionales. Entonces es totalmente válido desobedecer una ley regional (nacional) que vaya en contra de las leyes internacionales de derechos humanos y otras.
Los derechos humanos son irrenunciables e inalienables, es decir que no se pueden reducir ni negar su aplicación, por lo que el pueblo puede rechazar cualquier ley nacional que vaya contra los derechos humanos.
Entre los derechos humanos están:
Derecho a la libre circulación y residencia.
Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia, religión, opinión y de expresión -que incluye el derecho a comunicar o recibir informaciones.
Derecho a elecciones democráticas auténticas periódicas.
Derecho a la libre determinación de los pueblos. Libertad de reunión y de asociación.
Derecho al desarrollo, el trabajo, a la propiedad y la libertad de empresa.
Derecho de rectificación y respuesta (incluidos los medios estatales, pues están obligadas a tener una persona responsable que no esté protegida por inmunidades ni disponga de fuero especial).
Inviolabilidad del domicilio. Inviolabilidad de la correspondencia y comunicaciones
Prohibición de la Tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas y degradantes
En virtud de tales derechos no se aceptará la imposición de leyes contrarias a los derechos humanos. Cualquier intento de aplicar penas por “desobediencia al gobierno” puede y debe ser denunciada en cualquier foro como violación a los derechos humanos. Por esto es importante siempre tener registros de tales actos con nombres y apellidos e identificar a los miembros claves de tales aparatos represores.
Es clave difundir que el pueblo tiene derechos sobre las leyes injustas y que estos pueden condenar a cualquier aparato represor. Nuestros derechos humanos nos permiten desoír o no creer las propagandas de gobierno, incluso podemos desmentirlas y negarnos del todo a recibir las propagandas del tirano dictador.
Cuando el poder de represión sospecha que será condenado por crímenes contra los derechos humanos, este es un argumento tan poderoso que muchos abusos se detienen.
TRVESAÑO 2.-
LA INCERTIDUMBRE DEL PUEBLO es el travesaño que mantiene unidos los pilares del poder mediático y del poder de convocatoria.
Todo régimen totalitario buscará influir miedo a fin de frenar cualquier oposición. Este miedo se aplica a través de la difusión de maltratos y ajusticiamientos a unos pocos. Un ejemplo típico se observa en una anécdota común en los regímenes totalitarios:
- Para callar a estos veinte opositores hay que matar a los veinte y a un jovencito inocente.
-¿Oye, y por qué matar a un jovencito inocente?
- Notaste que no preguntas por los veinte opositores.
El objetivo es crear incertidumbre sobre la posibilidad de que cualquiera puede ser ajusticiado y no solo los opositores. Para ello es vital mantener un poder mediático muy amplio para infundir tal idea en las mayorías (terrorismo de estado).
Para combatir tal incertidumbre hay que tener claro dos puntos:
Es imposible que un régimen ajusticie a todo el pueblo, ni siquiera los totalitarismos más extremos lo hicieron, ya que el tirano se nutre del trabajo esclavizado del pueblo. Sin esclavos el tirano cae por falta de ingresos. Por ello es que generalmente se dedica a infundir miedo exagerando las “noticias” sobre la capacidad de represión, inclusive montando actos falsos para tener atemorizado a un pueblo trabajador sumiso y mal informado.
Es imposible que un régimen totalitario pueda acabar con todo su pueblo, al contrario es el pueblo quien tiene todas las oportunidades de acabar con el tirano por simple mayoría numérica (principio de masa). El tirano sabe bien esta realidad por lo que siente miedo del pueblo, de allí la aparición cada vez más evidente de círculos de protección llegando al extremo de incluir soporte médico.
Es falso que el pueblo tenga miedo a la represión, pues el maltrato físico y las acciones reales, aunque dolorosas, jamás serán superiores a la angustia provocada por la incertidumbre. No duele tanto el golpe sino el no saber dónde te van a golpear.
La realidad es que hay mayor miedo en el tirano que en pueblo. Este miedo del tirano es tan real que muy pronto padecen fuertes problemas de salud física y mental, síntomas que serán continuamente ocultados para mantener la imagen de fortaleza del tirano.
TRAVESAÑO 3.-
LA DESUNIÓN DEL PUEBLO mantienen unidas la patas del poder de convocatoria y el poder de represión. Este travesaño aparece como una respuesta psicológica ante dos principios:
El principio de la mayoría tiene la razón.
El principio de que la minoría es más débil.
Muchos estudios psicológicos y sociológicos han demostrado que un grupo equivocado puede lograr que una persona con una visión correcta acepte el error como algo válido (principio de mayoría). Puede quedar cierta duda al inicio, pero si el mensaje del grupo mayoritario continúa se puede logra inclusive que la persona que estaba acertada acepte que se equivoca (principio de minoría).
Esto se logra por la presión ejercida por el poder de convocatoria y el poder de represión. Y no es necesario que esta presión sea a la fuerza, basta ver y escuchar a mucha gente llamando “verde” a una manzana roja, que al poco tiempo le diremos también “verde”… y si la presión aumenta en tiempo y cantidad de gente acercándose de seguro terminaremos creyendo que somos daltónicos y jamás nos dimos cuenta.
Esta situación de duda sobre uno mismo impide que tengamos certeza sobre nuestros actos y dispara un sentimiento de desconfianza hacia los demás, principalmente hacia los demás que siguen viendo correctamente la manzana “roja”.
Afortunadamente es fácil identificar a estos grupos que participan en los poderes de convocatoria y represión, basta observar estas características:
- Repiten discursos o palabras usadas por el tirano.
- Cuando deben explicar situaciones ajenas al pensamiento o discurso oficial, prefieren cambiar de tema o huir.
- Cuando se les indica los errores del discurso oficial se molestan y hasta tratan de agredir.
- Les agrada vestir uniformes o usar insignias que los identifiquen como miembros del partido, inclusive en actividades ajenas a las del partido.
Una vez identificados tales grupos de convocatoria y represión, es de suma importancia identificar a sus miembros plenamente, con nombres apellidos y locaciones a fin de poderlos ubicar entre la masas. Es de mayor importancia tener identificados a los líderes o principales de cada escalón organizacional.
Ya identificados es necesario compartir esta información con toda persona posible a modo de “conocer gente”, mientras mayor sea el número de personas que les reconocen más pronto pierden su “anonimato”. Es importante saludarlos de nombre y apellido (y hasta rango) cada vez que se lo encuentren. Mientras más “público” sean estos personajes más conciencia tendrán de ser parte de un colectivo humano más grande que su propio partido. Esta conciencia social les impide luego cometer injusticias y atropellos contra “conocidos”, sus parientes, sus amigos, sus vecinos, e inclusive contra el amigo del amigo de un amigo.
Hay que procurar la unión no solo de los opositores sino también de los grupos de convocatoria y represión. Mientras más se una y socialice a ellos menos seguidores tendrá el tirano.
Por medio de la unión completa, tanto de opositores como de contrarios, se logra que el travesaño de la desunión se deshaga. La unión acerca y humaniza a tal nivel que las patas de estos poderes de grupos (de convocatoria y represión) terminan desmoronándose.
ASÍ SE TUMBA UN TIRANO.
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- Adendum.
Parte 4. COMPLEMENTO.
Cómo dificultar que surja un nuevo dictador.-
Aún cuando para tumbar a un tirano es necesario que el banquillo que lo soporta sea desarmado, es necesario volver a construir una base de poder ahora si claramente dividida en los tres poderes republicanos. Pero además es importante que el pueblo sea parte de los travesaños que sostienen tales poderes.
Los travesaños que sostienen a los poderes republicanos son:
- El acceso libre a la información del gobierno.
El pueblo, sus representantes y los medios deben tener acceso libre y garantizado a las cuentas y planes del gobierno, sus leyes, forma de organización y recursos.
- La solidaridad del pueblo.El pueblo debe buscar y mantener por sus propios medios las formas de compensar a los sectores que padezcan situaciones momentáneas de crisis. No es necesario que el gobierno obligue al pueblo a ser solidario vía impuestos. Incluso se puede crear una cuenta especial donde el pueblo pueda depositar valores para tales casos, con libre acceso y hasta incentivos fiscales por parte del gobierno (rebajas y deducciones).
- Respeto a las leyes y costumbres.El pueblo debe continuamente actualizar su conocimiento sobre las leyes, sus deberes y derechos, y sus costumbres. Esto impulsa el goce y respeto de las leyes, e inclusive ayuda a detectar más prontamente las leyes injustas, mal redactadas o caducas en su aplicación.
Nunca más debe se permitir que el pueblo pierda el poder. Todo servidor público o representante popular elegido es un "empleado temporal" y a pesar de que se le otorguen capacidades especiales jamás se le entregará el poder absoluto sobre el pueblo.
Si el desconocimiento de las leyes no faculta su inobservancia, entonces su no difusión y no enseñanza debería ser penada.
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