Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
[video=youtube;-isFUk2Yzqc]http://www.youtube.com/watch?v=-isFUk2Yzqc[/video]
Cantaba el corazón el canto del amor -
lloraba el alma lágrimas de dolor...
Lloraba el cielo con las lluvias frías,
se iba muriendo la hermosa flor;
entre tanta agonía halló una esperanza
de ser querida en un futuro mejor -
y se quedó esperando ansiosa
aquel encuentro con fuego y ardor,
sabiendo que es peligroso jugar con cerillas...
Quemándose viva, sentía el fervor
de la llama que le quitaba la vida -
a la vez dándole fuerzas, el verdadero color
de la existencia; cuando detrás de la ventana
el frío viento le cantaba del amor,
extrañaba, entonces, mucho más todavía
aquel lejano y ausente calor
que todo lo supera y todo lo vence,
misterios del alma que siente amor -
y si es correspondida, la bella flor
renace y resucita, dejando fuera cualquier temor.
Y se pone más valiente - y más atrevida,
más fuerte y hermosa, en su regreso a la vida...
Y lucha por lo que tanto quiere,
porque la realidad demasiado la hiere -
dispuesta sólo a vencer, no se conforma con perder
la guerra de los sentimientos, ¡y todo por amor!
No le importa soportar mil tempestades,
contra el viento lucha con fervor;
bajo la nieve en el invierno sepultada,
sigue latiendo su corazón de flor -
y duerme en su tumba viviente,
hasta que venga por fin el señor
cuyo existir tanto le es querido -
y podrá matar este dolor
de la lejanía... El sufrimiento de no verlo,
de no oír su voz - ¡un infeliz amor!
Entonces, bailará la flor
victoriosa en el campo del amor;
bailará la gloria de dos almas unidas
en la misteriosa comunión
de este fuego ardiente
cuyo nombre es amor...
[09/10/2013]
Cantaba el corazón el canto del amor -
lloraba el alma lágrimas de dolor...
Lloraba el cielo con las lluvias frías,
se iba muriendo la hermosa flor;
entre tanta agonía halló una esperanza
de ser querida en un futuro mejor -
y se quedó esperando ansiosa
aquel encuentro con fuego y ardor,
sabiendo que es peligroso jugar con cerillas...
Quemándose viva, sentía el fervor
de la llama que le quitaba la vida -
a la vez dándole fuerzas, el verdadero color
de la existencia; cuando detrás de la ventana
el frío viento le cantaba del amor,
extrañaba, entonces, mucho más todavía
aquel lejano y ausente calor
que todo lo supera y todo lo vence,
misterios del alma que siente amor -
y si es correspondida, la bella flor
renace y resucita, dejando fuera cualquier temor.
Y se pone más valiente - y más atrevida,
más fuerte y hermosa, en su regreso a la vida...
Y lucha por lo que tanto quiere,
porque la realidad demasiado la hiere -
dispuesta sólo a vencer, no se conforma con perder
la guerra de los sentimientos, ¡y todo por amor!
No le importa soportar mil tempestades,
contra el viento lucha con fervor;
bajo la nieve en el invierno sepultada,
sigue latiendo su corazón de flor -
y duerme en su tumba viviente,
hasta que venga por fin el señor
cuyo existir tanto le es querido -
y podrá matar este dolor
de la lejanía... El sufrimiento de no verlo,
de no oír su voz - ¡un infeliz amor!
Entonces, bailará la flor
victoriosa en el campo del amor;
bailará la gloria de dos almas unidas
en la misteriosa comunión
de este fuego ardiente
cuyo nombre es amor...
[09/10/2013]