De la Luna a Endimión
inconclusa, yo,
te encuentro,
bajo el alumbrante faro de mi noche,
y en silencio,
y despierta
perdíme del momento
de esparcir en tus ecos los acantos;
momento de amores, la música de tus sueños me hace ver,
el más grande misterio de tus artes,
la agonía mística y Dios,
con tu látigo y lengua,
en desnudeces de desierto,
me ha besado.
Persisto en retornar cada noche a ver tu cuerpo
de natural belleza,
cerca a los juncos recostado,
y te acarician mis rayos
mientras dura tu sueño,
y me oculto a tus ojos
sin explorar tu deseo.
Sensual pradera
te alimenta despierto
y te abraza el agua del manantial
cercano,
alimentas mi calma,
mi laltir te desea
sin ansiedad, te busco,
y me confundo en la estera
con el aire que acaricia tus sedas.
Tu piel vuelve clemente
a despertar la noche,
cada giro sumerge
mi pecho en estrellas,
y me hiere de amores,
para bañarte con lágrimas
porque no te despiertes!
inconclusa, yo,
te encuentro,
bajo el alumbrante faro de mi noche,
y en silencio,
y despierta
perdíme del momento
de esparcir en tus ecos los acantos;
momento de amores, la música de tus sueños me hace ver,
el más grande misterio de tus artes,
la agonía mística y Dios,
con tu látigo y lengua,
en desnudeces de desierto,
me ha besado.
Persisto en retornar cada noche a ver tu cuerpo
de natural belleza,
cerca a los juncos recostado,
y te acarician mis rayos
mientras dura tu sueño,
y me oculto a tus ojos
sin explorar tu deseo.
Sensual pradera
te alimenta despierto
y te abraza el agua del manantial
cercano,
alimentas mi calma,
mi laltir te desea
sin ansiedad, te busco,
y me confundo en la estera
con el aire que acaricia tus sedas.
Tu piel vuelve clemente
a despertar la noche,
cada giro sumerge
mi pecho en estrellas,
y me hiere de amores,
para bañarte con lágrimas
porque no te despiertes!