Birbiloke
Poeta adicto al portal
Qué hora es,
no hay tiempo...no existe.
Envejecer es una fábula del espejo
donde uno mirar sus mil rostros y un mismo sentimiento.
Hoy cumplo apearme del mundo que no me gusta,
vaya, nunca me gustó.
Vaya, no me gusto ni yo
a pesar de gustar a otros y otras.
Me refiero al mundo civilizado,
ese que marca el curso de la historia,
la mentira o la verdad a medias.
Pero como dicen no se está preparado
para afrontar el animal que llevamos dentro,
tan primario, tan violento...tan insaciable.
Yo me contento con abrazar un árbol,
acariciar el animal mascota
que sabe de mí, más que yo.
¿ Sabrán ellos del vacío existencial que arrastramos dentro ?
Una vida muerta respetándola.
¡Vaya!... mañana me embargo al destino de mi voluntad
a ver el Otoño fenecido y el Invierno alicaído
en la crujida de mis huesos,
como un sueño prohibido
entre serpientes de carretera
caminos olvidados.
no hay tiempo...no existe.
Envejecer es una fábula del espejo
donde uno mirar sus mil rostros y un mismo sentimiento.
Hoy cumplo apearme del mundo que no me gusta,
vaya, nunca me gustó.
Vaya, no me gusto ni yo
a pesar de gustar a otros y otras.
Me refiero al mundo civilizado,
ese que marca el curso de la historia,
la mentira o la verdad a medias.
Pero como dicen no se está preparado
para afrontar el animal que llevamos dentro,
tan primario, tan violento...tan insaciable.
Yo me contento con abrazar un árbol,
acariciar el animal mascota
que sabe de mí, más que yo.
¿ Sabrán ellos del vacío existencial que arrastramos dentro ?
Una vida muerta respetándola.
¡Vaya!... mañana me embargo al destino de mi voluntad
a ver el Otoño fenecido y el Invierno alicaído
en la crujida de mis huesos,
como un sueño prohibido
entre serpientes de carretera
caminos olvidados.