Frank naranja
Poeta asiduo al portal
Nací unido a una nariz,
no es broma ni vil falacia
ni motivo de desgracia
en las calles de París,
protuberancia feliz
por notable y distinguida,
por las damas preferida
sí se trata de perfume
porque de olores presume
al dejarlas complacida.
Mi nariz nunca se enoja
por los olores no gratos,
se mofa de los maltratos
y del agua que la moja;
también de la paradoja
"por grotesca es admirada" ;
temida cual mortal daga
por militares y amantes,
depende los contrincantes
para ser placer o espada.
En noche de trago y gozo
una dama conquisté
del bar al hotel pasé
con el vaso más hermoso,
mí nariz fue el otro trozo
del cual ella disfrutó,
más por desgracia llegó
quien era su prometido,
estando todo perdido
el duelo mortal pidió.
Siendo anciano el ofendido
hizo traer un guerrero
allende los mares, fiero,
el duelo quedó tendido;
por mí espada cayó herido
el guerrero de Qarabac,
alzé mi copa de coñac
y por honra dije al hombre :
permita decir mi nombre;
soy Cyrano de Bergerac.