Dago
Poeta que considera el portal su segunda casa
De Los Hombres y Las Mujeres
Todo el mundo busca hoy,
una perfecta silueta,
siempre medida perfecta
con rostro de maniquí.
De las mujeres ni hablar.
Las cintura de sesenta,
los bustos un tanto igual
y de caderas…ahí si, desigual.
Que de orejas no tan grandes,
aunque no puedan oír bien.
Y los ojos…de chinita esta de moda,
pobre doctor, como me lo incomodan.
De nariz ni que decir,
una rinoplastia segura,
aunque sea con mesura,
y el doctor la va a partir.
Ah…pero algo que no se puede discutir,
es el cabello laceado,
con mechones de rulos al lado,
Cuidado…¿no se te ocurra rehuir.?
Y los hombres…!Los casados son peor!
Quieren bajar con pesas,
una barriga de esas,
que algún ginecólogo
virolo…hasta la podría operar.
Corren en las mañanas,
persiguiendo su esperanza,
para bajar esa panza
aunque sea en "dos semanas”
Y aunque la esposa le corrija todo el día
que se cuide entre comidas
que no coma en demasía…
siempre tiene una disculpa, justificando salidas.
Cada mañana repitiendo su rutina,
después que mide su orina,
sale raudo y muy orondo,
para otra carrera de fondo.
Terminando desarmado, desarticulado…
y con un dolor en el medio
Con las caderas volteadas y las costillas a un lado
Desanimado, agotado y sin remedio
.Autoría DagoTodo el mundo busca hoy,
una perfecta silueta,
siempre medida perfecta
con rostro de maniquí.
De las mujeres ni hablar.
Las cintura de sesenta,
los bustos un tanto igual
y de caderas…ahí si, desigual.
Que de orejas no tan grandes,
aunque no puedan oír bien.
Y los ojos…de chinita esta de moda,
pobre doctor, como me lo incomodan.
De nariz ni que decir,
una rinoplastia segura,
aunque sea con mesura,
y el doctor la va a partir.
Ah…pero algo que no se puede discutir,
es el cabello laceado,
con mechones de rulos al lado,
Cuidado…¿no se te ocurra rehuir.?
Y los hombres…!Los casados son peor!
Quieren bajar con pesas,
una barriga de esas,
que algún ginecólogo
virolo…hasta la podría operar.
Corren en las mañanas,
persiguiendo su esperanza,
para bajar esa panza
aunque sea en "dos semanas”
Y aunque la esposa le corrija todo el día
que se cuide entre comidas
que no coma en demasía…
siempre tiene una disculpa, justificando salidas.
Cada mañana repitiendo su rutina,
después que mide su orina,
sale raudo y muy orondo,
para otra carrera de fondo.
Terminando desarmado, desarticulado…
y con un dolor en el medio
Con las caderas volteadas y las costillas a un lado
Desanimado, agotado y sin remedio
:: qué ocurrencias amigo! lo del ginecólogo virolo estuvo genial... en realidad completito tu escrito me hizo reír bastante sisisisi