"Todo danzar, todo canto
te reclaman los gitanos.
Unos te nombran a gritos;
otros, en murmullo calmo.
¡Ignóralos, bella luna!"
habló el niño, casi en llanto.
"Beber pretenden, de un sorbo,
tus destellos nacarados;
vestirse de luna anhelan
con lo plata de tu manto...
Apresarán, pronto, tu alma
con sus mágicos encantos.
Ebrias están las noches;
los bohemios, trasnochados.
No te engañe ni cautive
su fragor apasionado."
Por desoladas estepas,
al galope, los gitanos
al acecho de la luna
y ella, a la espera,
en su reinado.
El niño... quedó dormido.
La luna... lo vistió de blanco.
Inspirado en el poema "Romance de la luna, luna" de Federico García Lorca.
te reclaman los gitanos.
Unos te nombran a gritos;
otros, en murmullo calmo.
¡Ignóralos, bella luna!"
habló el niño, casi en llanto.
"Beber pretenden, de un sorbo,
tus destellos nacarados;
vestirse de luna anhelan
con lo plata de tu manto...
Apresarán, pronto, tu alma
con sus mágicos encantos.
Ebrias están las noches;
los bohemios, trasnochados.
No te engañe ni cautive
su fragor apasionado."
Por desoladas estepas,
al galope, los gitanos
al acecho de la luna
y ella, a la espera,
en su reinado.
El niño... quedó dormido.
La luna... lo vistió de blanco.
Inspirado en el poema "Romance de la luna, luna" de Federico García Lorca.