Birbiloke
Poeta adicto al portal
Ya ves, cuatro liturgias de luna
y ningún poema.
Cuanta queja, ¿ verdad ?,
cuanto añoro y cuanto trasiego,
para desprenderse de una vida.
Ella era bella y altiva
de esfinge y reina
en un mundo por y para hombres,
hechos a semejanza de ellos,
compartiendo lengua,
comiéndose los contornos
entre palmaditas a espalda y traicioneros.
¿Nobles?...poco nobles, con o sin título.
Y vino el cierzo,
la costumbre del viento agorero,
viendo el pasado con miedo y el futuro tenebroso
de la enmienda humana
sin aprender nada
de lo que interesa.
Las damas se calientan al sol
entre bellos ropajes y sonrisas,
cazadoras y ansiosas,
de hombres prepotentes y seguros en su vanidad,
dándose lecciones de certeza y orgullo.
Moldeo la carne y el barro
de infructuosa vida prometedora
en un tesoro encerrado sin llave.
Desconozco lo que viene después.
y ningún poema.
Cuanta queja, ¿ verdad ?,
cuanto añoro y cuanto trasiego,
para desprenderse de una vida.
Ella era bella y altiva
de esfinge y reina
en un mundo por y para hombres,
hechos a semejanza de ellos,
compartiendo lengua,
comiéndose los contornos
entre palmaditas a espalda y traicioneros.
¿Nobles?...poco nobles, con o sin título.
Y vino el cierzo,
la costumbre del viento agorero,
viendo el pasado con miedo y el futuro tenebroso
de la enmienda humana
sin aprender nada
de lo que interesa.
Las damas se calientan al sol
entre bellos ropajes y sonrisas,
cazadoras y ansiosas,
de hombres prepotentes y seguros en su vanidad,
dándose lecciones de certeza y orgullo.
Moldeo la carne y el barro
de infructuosa vida prometedora
en un tesoro encerrado sin llave.
Desconozco lo que viene después.