susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Respetando lo admirablemente cómodos
que son los sillones, ahora preferiría
seguir observando desde mi altura,
si no tiene usted inconveniente,
únicamente para no olvidarme de la
columna que me sostiene en vertical.
Me hundiría en las tinieblas si perdiera
la vista del horizonte y sus aromas asociados,
magnolia con azafrán, trementina, azahar
y un puntito de ajo.
O el vuelo de una gaviota cayendo en picado
a velocidad de vértigo dentro de un mar
que la llama para jugar después del colegio,
una nube que salta por la barandilla,
el baile de dos luces que acaban de conocerse,
las señales de humo de mi amigo
el gnomo de las alcantarillas...
No se está tan mal de pie.
que son los sillones, ahora preferiría
seguir observando desde mi altura,
si no tiene usted inconveniente,
únicamente para no olvidarme de la
columna que me sostiene en vertical.
Me hundiría en las tinieblas si perdiera
la vista del horizonte y sus aromas asociados,
magnolia con azafrán, trementina, azahar
y un puntito de ajo.
O el vuelo de una gaviota cayendo en picado
a velocidad de vértigo dentro de un mar
que la llama para jugar después del colegio,
una nube que salta por la barandilla,
el baile de dos luces que acaban de conocerse,
las señales de humo de mi amigo
el gnomo de las alcantarillas...
No se está tan mal de pie.