miguegarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hola amigos poetomundosos:
Dejo en este hospitalario espacio un soneto, es mi primera obra en versos alejandrinos, les agradezco, desde ya, cualquier comentario que tengan a bien hacer.
Los apapachos, van por descontado: Miguel
DE QUÉ MODO.
De qué modo se ensanchan las horas de tu ausencia,
un minuto parece tragarse el calendario,
las letras de tu nombre insisten en mi diario
y el rastro de tu risa acrece mi dolencia.
De qué modo se secan las flores y su esencia,
mi habitación semeja recinto cinerario,
no caben más vacíos adentro del almario
donde guarda el olvido mi dicha y mi decencia.
De qué modo ahuyentar el dejo de tu aroma
que vuelve hasta mi lecho, tu amor de las ventanas,
la huella de tu paso, tu arrullo de paloma.
De qué modo, no sé, despierto en las mañanas,
desecho tus recuerdos, sofoco este sarcoma
y mi pecho recobra su vuelo de campanas.
Dejo en este hospitalario espacio un soneto, es mi primera obra en versos alejandrinos, les agradezco, desde ya, cualquier comentario que tengan a bien hacer.
Los apapachos, van por descontado: Miguel
DE QUÉ MODO.
De qué modo se ensanchan las horas de tu ausencia,
un minuto parece tragarse el calendario,
las letras de tu nombre insisten en mi diario
y el rastro de tu risa acrece mi dolencia.
De qué modo se secan las flores y su esencia,
mi habitación semeja recinto cinerario,
no caben más vacíos adentro del almario
donde guarda el olvido mi dicha y mi decencia.
De qué modo ahuyentar el dejo de tu aroma
que vuelve hasta mi lecho, tu amor de las ventanas,
la huella de tu paso, tu arrullo de paloma.
De qué modo, no sé, despierto en las mañanas,
desecho tus recuerdos, sofoco este sarcoma
y mi pecho recobra su vuelo de campanas.
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