poeta carlo magno
Poeta fiel al portal
De rodillas me encontraba,
implorando piedad,
te decía que te amaba;
tú me decías,
no te quiero ver más;
y yo lloraba, lloraba,
que parecía la llorona;
tú me decías,
vete de rodillas a la esquina
y te voy a perdonar;
a la esquina de dónde le decía;
y ella me contestó,
de china cabrón;
y yo lloraba aún más,
que parecía maricón.
Al fin llegamos a un arreglo,
y ella me perdonó,
sólo me mando de rodillas
de China a japón.
Simental
implorando piedad,
te decía que te amaba;
tú me decías,
no te quiero ver más;
y yo lloraba, lloraba,
que parecía la llorona;
tú me decías,
vete de rodillas a la esquina
y te voy a perdonar;
a la esquina de dónde le decía;
y ella me contestó,
de china cabrón;
y yo lloraba aún más,
que parecía maricón.
Al fin llegamos a un arreglo,
y ella me perdonó,
sólo me mando de rodillas
de China a japón.
Simental