prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo un lugar de memorias
en el que no hay personas,
como una playa virgen
adonde un cangrejo puede ser el rey.
Llegando de mis tormentas, te espero desembarcar
allí, adonde la inmensidad del mar de mis sueños
se quiere resumir a tus pies.
Y, del otro lado, del que tu vienes,
marineros con barba te cantan, como a una sirena,
que una vez saltó del agua
y se hizo mujer,
eso fue cuando el capitán
empezó andar entre las olas
gritando que podría hacer lo mismo,
y convertirse en un pez.
Tu quieres caminar las calles onduladas del amor
y yo nadar derecho por tus lagrimas,
para conquistarte la piel de las mejillas.
en el que no hay personas,
como una playa virgen
adonde un cangrejo puede ser el rey.
Llegando de mis tormentas, te espero desembarcar
allí, adonde la inmensidad del mar de mis sueños
se quiere resumir a tus pies.
Y, del otro lado, del que tu vienes,
marineros con barba te cantan, como a una sirena,
que una vez saltó del agua
y se hizo mujer,
eso fue cuando el capitán
empezó andar entre las olas
gritando que podría hacer lo mismo,
y convertirse en un pez.
Tu quieres caminar las calles onduladas del amor
y yo nadar derecho por tus lagrimas,
para conquistarte la piel de las mejillas.
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