Orfelunio
Poeta veterano en el portal
De sol tauromágico
A los toros de lidia,
yo los domo y amanso,
no por ser la desidia
como el oro en el asno,
más por ver que novilla
se merece un descanso,
yo descanso en almíbar
y en almíbar te enfrasco.
Con los cuernos del vivo
van los odios por alto,
y desde ese castillo
te castiga el caballo.
Debe ser buena filia,
tan deseado está el casco,
que en España la envidia
es deporte carrasco.
Como el toro fornido
llevo el morro camastro,
y me acuesto aguerrido
sin notar el padrastro.
Dame el dulce querido,
dame el colmo del pasto,
dame hierbas que pido,
dame el toro damasco.
Frente al falo tú rezas
oraciones antiguas,
y tus rojas cerezas
que apuntaban ambiguas,
dieron paso a los labios,
esos escapularios
que me besan la vida.
Y la vida nos crece
entre vida taurina,
y una plaza se llene
con el símbolo trágico,
que en España la plebe,
se reúne cantina
y es de sol tauromágico.