Orfelunio
Poeta veterano en el portal
De terrores
La expresión se fija en el rostro
del alto suspiro en la mueca,
nadie más acude al encuentro
de la carta leída y desierta.
Si es el pálido tiene el efecto
de lo blanco que deja asustado;
contemplar a un vivo que muerto,
nunca quiso al color tener recto
porque en arco se asombra pasmado.
La sorpresa es como una enana
ante el agua del mar primeriza,
sorprendida aprende y declama,
con el tiempo es menuda paliza.
Si es un monstruo de ojos saltones
quien nos quiere dejar su terror,
nos vestimos con sacos marrones
despistando al color del marrón,
y si usan a sueldo matones
pretendiendo donar su lección,
enseñamos los dientes ratones
y creemos divino al ratón.
Es por eso el horror con dolores
solo llanto de oscuro venir;
si lo sabes tener con honores
serás hombre sin miedo a morir.
La expresión se fija en el rostro
del alto suspiro en la mueca,
nadie más acude al encuentro
de la carta leída y desierta.
Si es el pálido tiene el efecto
de lo blanco que deja asustado;
contemplar a un vivo que muerto,
nunca quiso al color tener recto
porque en arco se asombra pasmado.
La sorpresa es como una enana
ante el agua del mar primeriza,
sorprendida aprende y declama,
con el tiempo es menuda paliza.
Si es un monstruo de ojos saltones
quien nos quiere dejar su terror,
nos vestimos con sacos marrones
despistando al color del marrón,
y si usan a sueldo matones
pretendiendo donar su lección,
enseñamos los dientes ratones
y creemos divino al ratón.
Es por eso el horror con dolores
solo llanto de oscuro venir;
si lo sabes tener con honores
serás hombre sin miedo a morir.