poetamatematico
Poeta recién llegado
DE UN ÁNGEL,
Ayer tuve un sueño, un sueño fugaz
a la cima de un monte, mis pasos fueron a dar;
mi alma agonizaba, mis sentidos había perdido,
mi corazón titubeaba por seguir latiendo más.
Sentí la soledad envolverme sin piedad
la tristeza y la nostalgia, me acompañaban sin hablar;
sentí un dolor inmenso en el centro de mi alma,
y mi espíritu deliraba presagiando el final.
Enmarañado por el dueño del desequilibrio mental
la vida quise perder y ganar la libertad,
¡Adiós mundo cruel!, ¡mundo indolente y ruin!
balbucearon mis labios, al convencerme destruir.
Extendí mis manos al cielo, apreté mis ojos torturados,
me propuse viajar con la gravedad y mi cuerpo despreciar;
eliminé la inseguridad y me encaminé hacia el desfiladero
me propuse soportar, el impacto de mis huesos con el suelo.
Destinado a la muerte, me arrojé al vacío del abismo
y en milésimas de segundos, un rayo surcó el horizonte;
pendido en el aire, como ave hipnotizada,
pude ver un ser divino, que ordenaba mi parada.
El Poderoso te ha escuchado y a compartido tu tristeza
dijo el ángel mensajero, con voz sublime y sonora;
Siete tiempos pasarán para que puedas ver la aurora,
en la fuerza poderosa ,Sol y luna se unirán
Pero un día cansado de la rutina, del vaivén de mi vida
encontré una doncella con belleza sin igual,
tenía los ojos penetrantes como saetas de fuego
su sonrisa reluciente como copos de nieve.
En mi empeño y con sigilo me incliné a conocerla
escudriñando los secretos de su alma emblanquecida,
combiné su inocencia con mi ávida experiencia
me volví prisionero eterno , de su ser de niña tierna
Mis poemas y mis versos en su intento han fracasado
describir palmo a palmo su hermosura sin igual,
quisiera descifrar, decodificar mis sentimientos
llegar a comprender si de un ángel me fui a enamorar.
ME FUI A ENAMORAR
Ayer tuve un sueño, un sueño fugaz
a la cima de un monte, mis pasos fueron a dar;
mi alma agonizaba, mis sentidos había perdido,
mi corazón titubeaba por seguir latiendo más.
Sentí la soledad envolverme sin piedad
la tristeza y la nostalgia, me acompañaban sin hablar;
sentí un dolor inmenso en el centro de mi alma,
y mi espíritu deliraba presagiando el final.
Enmarañado por el dueño del desequilibrio mental
la vida quise perder y ganar la libertad,
¡Adiós mundo cruel!, ¡mundo indolente y ruin!
balbucearon mis labios, al convencerme destruir.
Extendí mis manos al cielo, apreté mis ojos torturados,
me propuse viajar con la gravedad y mi cuerpo despreciar;
eliminé la inseguridad y me encaminé hacia el desfiladero
me propuse soportar, el impacto de mis huesos con el suelo.
Destinado a la muerte, me arrojé al vacío del abismo
y en milésimas de segundos, un rayo surcó el horizonte;
pendido en el aire, como ave hipnotizada,
pude ver un ser divino, que ordenaba mi parada.
El Poderoso te ha escuchado y a compartido tu tristeza
dijo el ángel mensajero, con voz sublime y sonora;
Siete tiempos pasarán para que puedas ver la aurora,
en la fuerza poderosa ,Sol y luna se unirán
Desperté de mi atolondrado sueño con mi pecho alborotado,
mi carne escarapelada y mi frente llena de sudor incierto;
por primera vez, un suspiro de esperanza brotó de la nada
sintiendo la danza emocionada de las campanas del amor.
Salí a caminar revestido de la celeste promesa
por pueblos y ciudades, por recónditos parajes;
más, como llama ardiente que soporta el viento recio
tuve que alumbrar, cual sirio impuesto en el desierto
mi carne escarapelada y mi frente llena de sudor incierto;
por primera vez, un suspiro de esperanza brotó de la nada
sintiendo la danza emocionada de las campanas del amor.
Salí a caminar revestido de la celeste promesa
por pueblos y ciudades, por recónditos parajes;
más, como llama ardiente que soporta el viento recio
tuve que alumbrar, cual sirio impuesto en el desierto
Pero un día cansado de la rutina, del vaivén de mi vida
encontré una doncella con belleza sin igual,
tenía los ojos penetrantes como saetas de fuego
su sonrisa reluciente como copos de nieve.
Las flores del campo se inclinaban a su paso
por el perfume electrizante, del aroma de su piel,
su cuerpo tallado en las medidas perfectas
era arquitectura divina zigzagueando con estilo.
por el perfume electrizante, del aroma de su piel,
su cuerpo tallado en las medidas perfectas
era arquitectura divina zigzagueando con estilo.
En mi empeño y con sigilo me incliné a conocerla
escudriñando los secretos de su alma emblanquecida,
combiné su inocencia con mi ávida experiencia
me volví prisionero eterno , de su ser de niña tierna
Mis poemas y mis versos en su intento han fracasado
describir palmo a palmo su hermosura sin igual,
quisiera descifrar, decodificar mis sentimientos
llegar a comprender si de un ángel me fui a enamorar.