Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
DE UN COMENTARIO .
(Esta poesía es el comentario a una increíble poesía escrita por DAMAMISTERIOSA, en góticos que se titula CONDENADOS ).
(Esta poesía es el comentario a una increíble poesía escrita por DAMAMISTERIOSA, en góticos que se titula CONDENADOS ).
Cáncer, dulce agua, de esclava poesía,
amor, hambre, unión y fin.
amor, hambre, unión y fin.
Que si del mirar adentro de mis ojos,
te abren los parpados el camino,
que se quede la luz muerta en el iris,
si de decir no digo nada
y la nada lo entiende todo,
más que por callada me de el espacio,
la vuelta a mis palabras,
que el eco se haga herida
en un costado debajo de un pecho,
del silencio que brote de su sangre
cuajada de lamento,
la fiebre de mi mente
será el consuelo,
que te bese vida
y de mi no soy
mi enemiga, que me amo
hasta mis últimas consecuencias,
que si el vuelo de una golondrina
me muestra el camino en tu espacio,
seré mujer completa en alas,
que darán rienda suelta
al sentimiento y de amores,
me visto las manos,
para acariciarte mis yemas,
no necesitan tu cuerpo,
que en el imaginario,
de la doblez de mi sabana
ya te he guardado para siempre,
no digas nada y siénteme,
que haré de mi boca
el árbol que te de fruto,
cuando sin estar presente,
te espera entreabierta,
para que de nuevo
siembre mi lengua
y resucitando se haga
árbol frutal,
enraizado en mis labios,
Quedando de este sueño
encadenados los versos.
Juanjota.
te abren los parpados el camino,
que se quede la luz muerta en el iris,
si de decir no digo nada
y la nada lo entiende todo,
más que por callada me de el espacio,
la vuelta a mis palabras,
que el eco se haga herida
en un costado debajo de un pecho,
del silencio que brote de su sangre
cuajada de lamento,
la fiebre de mi mente
será el consuelo,
que te bese vida
y de mi no soy
mi enemiga, que me amo
hasta mis últimas consecuencias,
que si el vuelo de una golondrina
me muestra el camino en tu espacio,
seré mujer completa en alas,
que darán rienda suelta
al sentimiento y de amores,
me visto las manos,
para acariciarte mis yemas,
no necesitan tu cuerpo,
que en el imaginario,
de la doblez de mi sabana
ya te he guardado para siempre,
no digas nada y siénteme,
que haré de mi boca
el árbol que te de fruto,
cuando sin estar presente,
te espera entreabierta,
para que de nuevo
siembre mi lengua
y resucitando se haga
árbol frutal,
enraizado en mis labios,
Quedando de este sueño
encadenados los versos.
Juanjota.