dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Le dije a una señora que encendiera
con su fuego mi erguido y largo cirio
y respondióme ella yo tengo un lirio
para sus labios si usted lo quisiera.
Respondiéle sí quiero y si lo viera
sería ya curado mi delirio.
Sea olvidado pues y este martirio
de invierno se convierta en primavera.
Levantóse el vestido la señora
dejando ver el secreto que guardaba,
flor con un perfume tan delicado
que me quedé soñando con la hora
de saborear la flor que me enseñaba.
A su casa nos fuimos y un candado
en la puerta puso y fui su montura
muchos días seguidos de locura.
Salté por la ventana ciervo alado
para escapar de tan ardiente fuego
que quería dejarme calcinado.
Y aunque me siguen gustando las flores
del lirio no me gustan los olores.
Eladio Parreño Elías
1-Junio-2013
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::un gusto leerte eladio
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