Zulma Martínez
Mar azul...
Encenderé una fogata
con las últimas ramitas de tu risa,
y con el recuerdo de tus besos
atizaré las llamas.
Atraparé el sol a bocanadas
para acortar la distancia
entre tu engaño y mis sueños.
Guardaré tus promesas vanas
en el eco de tu voz de terciopelo.
Sacudiré la piel de las añoranzas;
abrazaré sus cicatrices desde adentro.
Habitaré los recovecos
de mi garganta acallada.
Rescataré todos los puentes
antes de que los derribe tu silencio.
Confiaré, a una arrebolada aurora,
el más abrasador de mis secretos.
Entenderé, de una vez por todas,
la eternidad de los instantes
sin tu regreso.
Me devolveré a mí
en la próxima esquina
en lo rojizo de un ocaso
en algún intrincado sendero.
con las últimas ramitas de tu risa,
y con el recuerdo de tus besos
atizaré las llamas.
Atraparé el sol a bocanadas
para acortar la distancia
entre tu engaño y mis sueños.
Guardaré tus promesas vanas
en el eco de tu voz de terciopelo.
Sacudiré la piel de las añoranzas;
abrazaré sus cicatrices desde adentro.
Habitaré los recovecos
de mi garganta acallada.
Rescataré todos los puentes
antes de que los derribe tu silencio.
Confiaré, a una arrebolada aurora,
el más abrasador de mis secretos.
Entenderé, de una vez por todas,
la eternidad de los instantes
sin tu regreso.
Me devolveré a mí
en la próxima esquina
en lo rojizo de un ocaso
en algún intrincado sendero.