Debajo de la alfombra,
se guardan secretos incontables.
Como incontables los recuerdos que se han ido para siempre,
doblando la esquina, atravesando tu calle.
Hace tiempo que no preguntas por la lluvia que ya no riega tus balcones,
vacíos de tristezas y alegrías abandonados a su suerte, secos de alma, secos de muerte.
Te abrazaré despacio esta noche, prometiendo no contarte todas mis verdades,
ni siquiera algunas mentiras impiadosas que arañan tus ventanas,
quebradas por los vientos del tiempo,
que arrasan con todo lo que encuentran a su paso.
Remolinos de un pasado deslucido, opaco y mudo.
Debajo de la alfombra amor mío, guardamos tu y yo algunos secretos que ya no tienen sentido.
Algunos secretos que ya no merecen silencio.
se guardan secretos incontables.
Como incontables los recuerdos que se han ido para siempre,
doblando la esquina, atravesando tu calle.
Hace tiempo que no preguntas por la lluvia que ya no riega tus balcones,
vacíos de tristezas y alegrías abandonados a su suerte, secos de alma, secos de muerte.
Te abrazaré despacio esta noche, prometiendo no contarte todas mis verdades,
ni siquiera algunas mentiras impiadosas que arañan tus ventanas,
quebradas por los vientos del tiempo,
que arrasan con todo lo que encuentran a su paso.
Remolinos de un pasado deslucido, opaco y mudo.
Debajo de la alfombra amor mío, guardamos tu y yo algunos secretos que ya no tienen sentido.
Algunos secretos que ya no merecen silencio.
Última edición: