Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Debe de haber un hombre...
Debe de haber un hombre
de espíritu invencible,
vehemente enamorado de la vida,
forjador de momentos sublimes,
con una fuerza flexible y complaciente.
Iluminada esencia,
vidente del mundo interior
y eterno jardinero
de las bellas flores encantadas
del cariño.
Debe de haber un hombre
dueño del mágico dialecto del amor,
dotado de belleza profunda,
que sienta el recóndito misterio de amar,
sin ansiar tan solo la piel.
Buscador sublime
del querer con el alma,
bendición maravillosa
que remonte a un cielo distinto,
tejedor de sueños hechos realidad,
en dos corazones
sin tiempo ni despedida.
Debe de haber un hombre
que atesore el verbo,
amo de la palabra consoladora,
fascinante y adivino de aquello que anhelas
un dulce te extraño, cómo te sientes,
por qué estás triste o toma mi pañuelo,
frases espontáneas que no cuestan nada.
Debe de haber un hombre
con sonrisa tierna, paciente y piadoso
dador de la rosa más pura de abril,
compañero afable de días de invierno,
fiel acompañante
que sepa escucharte y dejarte hablar,
sincero y alegre, de abrazo cálido,
sembrador de risa,
jamás de dolor.
Debe de haber un hombre,
quizás perdido,
quizás encadenado,
esperando en las sombras
Fabiana Piceda
Última edición:


::
::