Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Debido al tiempo pasado
y a su obediencia debida
me bendigo dando vida
a la vida que me han dado.
Vivo donde enamorado
tengo al Hombre por vecino
entre un fuego mortecino
y un fulgor anacarado.
Vivo donde la distancia
sabe a sal y a caramelo,
implicado en un anhelo
y empapado en su fragancia.
Le debo al Sol mi prestancia
y a su calor mi reflejo;
debido al tiempo no cejo
en gozar de su ganancia.
Debido al tiempo presente
-que habita donde mi pecho-
voy cubriendo trecho a trecho
tanta senda diligente.
No quiero que la corriente
llene de lodo el camino,
ni quiero que mi asesino
en lo oscuro me haga frente.
Vivo donde la mañana
-pizpireta y sabedora-
se convierte en mi señora
y me expande la ventana.
Se malogra mi desgana
con el bien que ella me brinda:
ella es la pasión más linda,
matinal y soberana.
Debido al sueño que vivo
revivo cada momento
como si un Dios Sentimiento
me diera el agua que libo.
Vivo donde me concibo
libre, humano, manso y cierto,
con el cuerpo medio muerto
pero el alma en son festivo
Debido al sueño que vivo.
y a su obediencia debida
me bendigo dando vida
a la vida que me han dado.
Vivo donde enamorado
tengo al Hombre por vecino
entre un fuego mortecino
y un fulgor anacarado.
Vivo donde la distancia
sabe a sal y a caramelo,
implicado en un anhelo
y empapado en su fragancia.
Le debo al Sol mi prestancia
y a su calor mi reflejo;
debido al tiempo no cejo
en gozar de su ganancia.
Debido al tiempo presente
-que habita donde mi pecho-
voy cubriendo trecho a trecho
tanta senda diligente.
No quiero que la corriente
llene de lodo el camino,
ni quiero que mi asesino
en lo oscuro me haga frente.
Vivo donde la mañana
-pizpireta y sabedora-
se convierte en mi señora
y me expande la ventana.
Se malogra mi desgana
con el bien que ella me brinda:
ella es la pasión más linda,
matinal y soberana.
Debido al sueño que vivo
revivo cada momento
como si un Dios Sentimiento
me diera el agua que libo.
Vivo donde me concibo
libre, humano, manso y cierto,
con el cuerpo medio muerto
pero el alma en son festivo
Debido al sueño que vivo.