Mike M.Ch.
Poeta fiel al portal
Tanta hueca pleitesía,
vertida en su lecho,
aquella consumiría,
sin remordimiento.
Los mejores sastres,
obsequios por ocasión,
no saciaron el hambre,
ni tuvieron uso posterior.
Pensaba la belleza,
tiene alto precio,
y no contempla,
humildes huesos.
Ante la piel factible,
se quitan el sombrero,
es su talón de Aquiles,
no hay hombre sincero.
Rogarían un mendrugo,
por besar su pecho,
pero siempre habrá uno,
mas joven y apuesto.
Como le advirtió su madre,
dejo mejores días en un bar,
nunca llego a tener pareja estable,
ni sitio maternal cual llamar hogar.
El tiempo golpea,
donde más duele,
llegan esas fechas,
con alguien ausente.
Ella gozo la gloria,
voluptuosa juventud,
cama sin memoria,
se volvería su ataúd.
Amantes petulantes,
de alta sociedad,
sin pulir diamante,
decadencia elemental…
vertida en su lecho,
aquella consumiría,
sin remordimiento.
Los mejores sastres,
obsequios por ocasión,
no saciaron el hambre,
ni tuvieron uso posterior.
Pensaba la belleza,
tiene alto precio,
y no contempla,
humildes huesos.
Ante la piel factible,
se quitan el sombrero,
es su talón de Aquiles,
no hay hombre sincero.
Rogarían un mendrugo,
por besar su pecho,
pero siempre habrá uno,
mas joven y apuesto.
Como le advirtió su madre,
dejo mejores días en un bar,
nunca llego a tener pareja estable,
ni sitio maternal cual llamar hogar.
El tiempo golpea,
donde más duele,
llegan esas fechas,
con alguien ausente.
Ella gozo la gloria,
voluptuosa juventud,
cama sin memoria,
se volvería su ataúd.
Amantes petulantes,
de alta sociedad,
sin pulir diamante,
decadencia elemental…