Douglas Lacayo
Poeta recién llegado
Decaído
Derrotado y consumido es mi estado, pensando en qué hice mal o en qué he fallado. Sin saber o siquiera imaginar mi sufrimiento que trae a mi memoria los más bellos momentos, que no si fueron realidad, o solamente fueron mis pensamientos. La tormenta de la luz me consume los ojos, el saber que ya no estas trastorna mis pensamientos motores. Prefiero la oscuridad antes que la luz, porque en ella puedo ocultar el reflejo que me tortura, pero estoy sufriendo, y aun en la más densa oscuridad no se disminuye mi mesura.
Sintiendo que el oxígeno ahoga mi respiración y que mi sangre sacrifica mis venas. Que mis ojos buscan tu voz y mis oídos solo escuchan mis penas. Pero al golpearme, esta mi cruz, tipifica mi condena.
(Douglas Lacayo)
Derrotado y consumido es mi estado, pensando en qué hice mal o en qué he fallado. Sin saber o siquiera imaginar mi sufrimiento que trae a mi memoria los más bellos momentos, que no si fueron realidad, o solamente fueron mis pensamientos. La tormenta de la luz me consume los ojos, el saber que ya no estas trastorna mis pensamientos motores. Prefiero la oscuridad antes que la luz, porque en ella puedo ocultar el reflejo que me tortura, pero estoy sufriendo, y aun en la más densa oscuridad no se disminuye mi mesura.
Sintiendo que el oxígeno ahoga mi respiración y que mi sangre sacrifica mis venas. Que mis ojos buscan tu voz y mis oídos solo escuchan mis penas. Pero al golpearme, esta mi cruz, tipifica mi condena.
(Douglas Lacayo)
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