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Décimas a la liberación de un ángel seductor

Raúl Castillo

Poeta que considera el portal su segunda casa
fallen-1.jpg
“Esa noche quiso acercarse por locura,
por pasión soñadora;
y diose un baño de estrellas rojizas
la luna.” La leyenda de la luna roja; Iris Miranda



Aquella luna de plata,
Majestad del malecón,
ensayaba una canción
a los pies de una fragata.
Le respondió en serenata,
al final de una cadena,
un ser alado con pena:
“Me aqueja un dolor inmenso
pues cada día te pienso
junto a ese mar que condena.

La noche te nombra ajena
y el sol celoso te esconde
mas tu reflejo responde
cuando de luz estás llena.
Con tu cantar de sirena,
¡oh dulce errante gitana!,
apaciguas la jarana
de esas voces del olvido.
En aras del amor pido…
Que me liberes mañana.”

Ya en su cabello guajana
la luna mostró ternura,
y su voz desde la altura,
melosa como una nana,
¡cortó la liga profana!
Libre el ángel se arrodilla,
contempla su maravilla,
elevando una plegaria
a la Diana solitaria,
que va y lo besa en la orilla.

Raúl Castillo Soto
 
Última edición:
Raúl Castillo;3429911 dijo:
fallen-1.jpg

“Esa noche quiso acercarse por locura,
por pasión soñadora;
y diose un baño de estrellas rojizas
la luna.” La leyenda de la luna roja; Iris Miranda

Aquella luna de plata,
Majestad del malecón,
ensayaba una canción
a los pies de una fragata.
Le respondió en serenata,
al final de una cadena,
un ser alado con pena:
“Me aqueja un dolor inmenso
pues cada día te pienso
junto a ese mar que condena.

La noche te nombra ajena
y el sol celoso te esconde
mas tu reflejo responde
cuando de luz estás llena.
Con tu cantar de sirena,
¡oh dulce errante gitana!,
apaciguas la jarana
de esas voces del olvido.
En aras del amor pido…
Que me liberes mañana.”

Ya en su cabello guajana
la luna mostró ternura,
y su voz desde la altura,
melosa como una nana,
¡cortó la liga profana!
Libre el ángel se arrodilla,
contempla su maravilla,
elevando una plegaria
a la Diana solitaria,
que va y lo besa en la orilla.

Raúl Castillo Soto



Muy bellos sentimientos expresados en tu poema,
con metáforas muy sensibles,
donde dejas al descubierto tus sentimientos,
ha sido una delicia leerte, me gustó mucho.
Un placer haber pasado, un beso:::hug:::
 
¡Exquisitas décimas
de un Ángel liberado...!

Toda mi admiración,
todos mis aplausos,
todas mis estrellas
...aunque no sean rojas.
Besos poeta.
 
Lírico poema de estremada belleza y sensibilidad poética. Mis estrellas poeta.
 
sin duda alguna, la luna
se hace complice del amor
liberando al ángel seductor...

Muy buenas tus décimas Raúl, el ritmo de tus versos es agradable y contagioso...

mi abrazo chileno

Ramiro
 
Raúl Castillo;3429911 dijo:
“Esa noche quiso acercarse por locura,
por pasión soñadora;
y diose un baño de estrellas rojizas
la luna.” La leyenda de la luna roja; Iris Miranda

Aquella luna de plata,
Majestad del malecón,
ensayaba una canción
a los pies de una fragata.
Le respondió en serenata,
al final de una cadena,
un ser alado con pena:
“Me aqueja un dolor inmenso
pues cada día te pienso
junto a ese mar que condena.

La noche te nombra ajena
y el sol celoso te esconde
mas tu reflejo responde
cuando de luz estás llena.
Con tu cantar de sirena,
¡oh dulce errante gitana!,
apaciguas la jarana
de esas voces del olvido.
En aras del amor pido…
Que me liberes mañana.”

Ya en su cabello guajana
la luna mostró ternura,
y su voz desde la altura,
melosa como una nana,
¡cortó la liga profana!
Libre el ángel se arrodilla,
contempla su maravilla,
elevando una plegaria
a la Diana solitaria,
que va y lo besa en la orilla.

Raúl Castillo Soto


Brillantes tus décimas estimado Raúl, de hondo lirismo;
te mando un abrazo,
Eduardo
 
Raúl Castillo;3429911 dijo:
“Esa noche quiso acercarse por locura,
por pasión soñadora;
y diose un baño de estrellas rojizas
la luna.” La leyenda de la luna roja; Iris Miranda



Aquella luna de plata,
Majestad del malecón,
ensayaba una canción
a los pies de una fragata.
Le respondió en serenata,
al final de una cadena,
un ser alado con pena:
“Me aqueja un dolor inmenso
pues cada día te pienso
junto a ese mar que condena.

La noche te nombra ajena
y el sol celoso te esconde
mas tu reflejo responde
cuando de luz estás llena.
Con tu cantar de sirena,
¡oh dulce errante gitana!,
apaciguas la jarana
de esas voces del olvido.
En aras del amor pido…
Que me liberes mañana.”

Ya en su cabello guajana
la luna mostró ternura,
y su voz desde la altura,
melosa como una nana,
¡cortó la liga profana!
Libre el ángel se arrodilla,
contempla su maravilla,
elevando una plegaria
a la Diana solitaria,
que va y lo besa en la orilla.

Raúl Castillo Soto


Dominando siempre con originalidad las más diversas artes poética, Capitán. Siempre magistral. Un placer volver a leerte.
Un fuerte abrazo desde la bahía.
 
Hermano Raúl hermosas decimas, te conocia por tus brillantes sonetos, pero es la primera vez que te veo lidiando con la espinela. ha sido un placer despues de tanto tanto tiempo alejado del portal regresar y encontrarme con tus letras.
 
Que linda sorpresa Sandor! Me alegra verte por estos lares nuevamente. Espero leerte pronto.

Un abrazo hasta la bella Cuba.
Hermano Raúl hermosas decimas, te conocia por tus brillantes sonetos, pero es la primera vez que te veo lidiando con la espinela. ha sido un placer despues de tanto tanto tiempo alejado del portal regresar y encontrarme con tus letras.
 

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