DECIMAS A UNA VIDA CUALQUIERA
I.- Introducción
Una estrofa por idea
y una idea por estrofa,
que quien nunca filosofa
nada en la vida desea.
El que mis décimas lea
llegará a la conclusión
de que toda reflexión
se transforma en disparate
si el pensador no combate
la desidia y la inacción.
II.- Nacimiento
Una vida entre mil llantos
acaba de comenzar
sin poder anticipar
ni alegrías ni quebrantos.
Pues sinsabores hay tantos
que ese parto con dolor
es, con mucho, un mal menor
ante un incierto futuro
lleno de sombras y oscuro,
o pleno de resplandor.
III.- Niñez y Adolescencia
Con miradas inocentes
demuestran que son felices,
y curiosos, y aprendices
pletóricos de alicientes.
Cuando son adolescentes
se rebelan soñadores
criticando a los mayores,
buscando su independencia.
Son etapas de imprudencia
en pos de tiempos mejores.
IV.- Madurez
Se suavizan las maneras,
que se vuelven tolerantes.
Hay más paz en los semblantes,
ya no hay gritos ni banderas.
Ya no hay viajes ni fronteras:
han cambiado fantasía
por letal monotonía
que destruye sin piedad
esa hermosa realidad
que fue verdad algún día.
V.- Vejez
Se hacen fuertes la memoria,
los deseos incumplidos
y los tiempos ya vividos
se convierten en historia.
No queda pena ni gloria,
tan solo existencia inerte
que procura de la suerte
placidez en el final,
en el ocaso vital
anticipo de la muerte.
--..--
Chu
I.- Introducción
Una estrofa por idea
y una idea por estrofa,
que quien nunca filosofa
nada en la vida desea.
El que mis décimas lea
llegará a la conclusión
de que toda reflexión
se transforma en disparate
si el pensador no combate
la desidia y la inacción.
II.- Nacimiento
Una vida entre mil llantos
acaba de comenzar
sin poder anticipar
ni alegrías ni quebrantos.
Pues sinsabores hay tantos
que ese parto con dolor
es, con mucho, un mal menor
ante un incierto futuro
lleno de sombras y oscuro,
o pleno de resplandor.
III.- Niñez y Adolescencia
Con miradas inocentes
demuestran que son felices,
y curiosos, y aprendices
pletóricos de alicientes.
Cuando son adolescentes
se rebelan soñadores
criticando a los mayores,
buscando su independencia.
Son etapas de imprudencia
en pos de tiempos mejores.
IV.- Madurez
Se suavizan las maneras,
que se vuelven tolerantes.
Hay más paz en los semblantes,
ya no hay gritos ni banderas.
Ya no hay viajes ni fronteras:
han cambiado fantasía
por letal monotonía
que destruye sin piedad
esa hermosa realidad
que fue verdad algún día.
V.- Vejez
Se hacen fuertes la memoria,
los deseos incumplidos
y los tiempos ya vividos
se convierten en historia.
No queda pena ni gloria,
tan solo existencia inerte
que procura de la suerte
placidez en el final,
en el ocaso vital
anticipo de la muerte.
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Chu