Orlando Pérez Torranzo
Poeta recién llegado
Tengo al perro por su cola
al mango por la semilla
de barcos, solo una quilla
cresta y espuma, por ola.
Por pedúnculo, corola
y por un pez el anzuelo,
por libertad este anhelo
que mantengo en la mirilla.
Tengo mujer por costilla
y cenizas por el suelo.
Largos desvelos, bien jota
una noche de verano
de Fulano y de Mengano
guerreros de terracota.
Tiempo sin peto y mascota
luces de estrella y candil
octubres a medio abril
porvenir en tendedera
(por venir entendedera)
vida, para ser entera
mezclar carbón y marfil.
Fue, sobre andares, despacio
entre la luna y tus ojos
la apertura de cerrojos
pendientes desde un prefacio.
Retórica en el espacio
redimición absoluta
palabra que no refuta
personalidad de reo
arrodillado al deseo
de liberarse en tu gruta.
Amor fijado a mi lomo
de fango hasta por el cuello
he crecido en un destello
de imaginaciones. Cómo
desde tus ojos me asomo
para sentirlo, cual si
viviera gracias a ti
junto a la suerte, de no
pensar si te llevo yo
o tú me llevas a mí.
Junto arcángeles noctámbulos
diablos matutinos, junto
— todo tiempo es un conjunto
de epílogos y preámbulos,
soñadores y sonámbulos
oquedad, plegaria ... — aquello
de planes que en vida estrello
sin embargo a contraluz
desde tu boca, de tus
ojos me llega el destello.
Y jamás pudo la noche
apagar la luz del todo,
ni pudo de ningún modo
ponerle fin al derroche
de delirios. Sin reproche
anuladas vestiduras
y sobre cabalgaduras
vivimos… En el intento
tiembla la tierra y el viento
arremete con ternura.
Sobre cáscara de nuez
trazo mi ruta, mi atajo
bien adentro, bien abajo
a mi destino. Tal vez
con tu sol me oriente, pues
llevo una historia de silla
soy dígito, manecilla
sobreviviente, difunto
encaminado hacia el punto
del hombre y de su costilla.
al mango por la semilla
de barcos, solo una quilla
cresta y espuma, por ola.
Por pedúnculo, corola
y por un pez el anzuelo,
por libertad este anhelo
que mantengo en la mirilla.
Tengo mujer por costilla
y cenizas por el suelo.
Largos desvelos, bien jota
una noche de verano
de Fulano y de Mengano
guerreros de terracota.
Tiempo sin peto y mascota
luces de estrella y candil
octubres a medio abril
porvenir en tendedera
(por venir entendedera)
vida, para ser entera
mezclar carbón y marfil.
Fue, sobre andares, despacio
entre la luna y tus ojos
la apertura de cerrojos
pendientes desde un prefacio.
Retórica en el espacio
redimición absoluta
palabra que no refuta
personalidad de reo
arrodillado al deseo
de liberarse en tu gruta.
Amor fijado a mi lomo
de fango hasta por el cuello
he crecido en un destello
de imaginaciones. Cómo
desde tus ojos me asomo
para sentirlo, cual si
viviera gracias a ti
junto a la suerte, de no
pensar si te llevo yo
o tú me llevas a mí.
Junto arcángeles noctámbulos
diablos matutinos, junto
— todo tiempo es un conjunto
de epílogos y preámbulos,
soñadores y sonámbulos
oquedad, plegaria ... — aquello
de planes que en vida estrello
sin embargo a contraluz
desde tu boca, de tus
ojos me llega el destello.
Y jamás pudo la noche
apagar la luz del todo,
ni pudo de ningún modo
ponerle fin al derroche
de delirios. Sin reproche
anuladas vestiduras
y sobre cabalgaduras
vivimos… En el intento
tiembla la tierra y el viento
arremete con ternura.
Sobre cáscara de nuez
trazo mi ruta, mi atajo
bien adentro, bien abajo
a mi destino. Tal vez
con tu sol me oriente, pues
llevo una historia de silla
soy dígito, manecilla
sobreviviente, difunto
encaminado hacia el punto
del hombre y de su costilla.