Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

A veces olvido
cuando eras Aurora
y si te dicen George los amantes
de un París con sus grises
y fracasos.
Recorro tus prosas y no sé
cuando eres más pequeña
o más grande que tus propios sintagmas,
a veces ignorados.
Y sé que recoges a un Chopin
vuelto piano en sus andanzas
de espasmos y nocturnos.
Y que sus huesos no caben en la letra,
solo dentro de tu pecho hospitalario.
Que has vuelto a vestir el saco negro
y tu sombrero heterodoxo
que te da tal aire de belleza
andrógina.
Sí, solo en la alta desnudez
eres aurora.
Por eso este verso
intemporal
existe para que de nuevo vuelvas
a vestir la desnudez entera,
mientras queman las palabras
del ocio de los nombres, sus espejos.
De mi libro inédito ALTAR DE DESCONCIERTOS
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