marquelo
Negrito villero
Amanece como el primer grito
del mar
Me desperezo. El sueño maduró
Y calló.
Mis ojos aún siguen cosidos
por la telaraña
Mi mano sólo sabe tantear como aprendiendo una lección
de aire
Alguna cosas mantienen
Su magnética tiranía:
La luz solo sexencumbra para los despiertos y para los árboles jóvenes
las nubes son descanso de exégetas y limpiadores de pulpitos
Mi estatura es residual
mi voz carece de campañas/
el dormir de los obsesionados
Es un ahorcamiento perpetuo/
Mi voz es mi familia
Rebota en los cuatros costados de la nada.
Despierto.
del mar
Me desperezo. El sueño maduró
Y calló.
Mis ojos aún siguen cosidos
por la telaraña
Mi mano sólo sabe tantear como aprendiendo una lección
de aire
Alguna cosas mantienen
Su magnética tiranía:
La luz solo sexencumbra para los despiertos y para los árboles jóvenes
las nubes son descanso de exégetas y limpiadores de pulpitos
Mi estatura es residual
mi voz carece de campañas/
el dormir de los obsesionados
Es un ahorcamiento perpetuo/
Mi voz es mi familia
Rebota en los cuatros costados de la nada.
Despierto.