emuletero
Poeta veterano en el portal
Aunque el océano nos separa,
aunque huracanes y tormentas nos distancian,
más allá de las estrellas,
nuestra amistad nadie la podrá separar.
Aunque seamos de distintos países,
de distintas costumbres,
nuestros sentimientos son diáfanos,
nuestros pensamientos unísonos.
Gracias a nuestras comunes aficiones nos conocimos,
nuestras fantasías, melancolías y sueños
se plasmaron en intentos de versos,
en inspiradas poesías.
Y en lo humano;
me acompañaste en situaciones difíciles,
diste ánimos y alegrías a este corazón dormido
cansado y fatigado por mis lamentos,
por mis enfermedades y tormentos.
Siempre dispuesta,
cada vez que un favor te pido,
con el ánimo de un alma noble,
de un corazón sereno,
que ni el oro de los alquimistas
podrían transmutar en más pureza,
en más nobleza.
Gracias Anna,
por estar siempre presente,
aunque sea virtualmente.
Gracias Anna,
por ser mi amiga,
por darle alas nuevas a este palomo
solitario y ciego.
Gracias Anna,
por ser tu misma,
como un manantial de agua clara,
como la estrella más intensa,
con la misma pureza,
de la amistad eterna.
Gracias Anna,
por ser auténtica y verdadera.
aunque huracanes y tormentas nos distancian,
más allá de las estrellas,
nuestra amistad nadie la podrá separar.
Aunque seamos de distintos países,
de distintas costumbres,
nuestros sentimientos son diáfanos,
nuestros pensamientos unísonos.
Gracias a nuestras comunes aficiones nos conocimos,
nuestras fantasías, melancolías y sueños
se plasmaron en intentos de versos,
en inspiradas poesías.
Y en lo humano;
me acompañaste en situaciones difíciles,
diste ánimos y alegrías a este corazón dormido
cansado y fatigado por mis lamentos,
por mis enfermedades y tormentos.
Siempre dispuesta,
cada vez que un favor te pido,
con el ánimo de un alma noble,
de un corazón sereno,
que ni el oro de los alquimistas
podrían transmutar en más pureza,
en más nobleza.
Gracias Anna,
por estar siempre presente,
aunque sea virtualmente.
Gracias Anna,
por ser mi amiga,
por darle alas nuevas a este palomo
solitario y ciego.
Gracias Anna,
por ser tu misma,
como un manantial de agua clara,
como la estrella más intensa,
con la misma pureza,
de la amistad eterna.
Gracias Anna,
por ser auténtica y verdadera.
::