Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Me duermo entre tus dedos de algodón
y solo entonces me siento seguro.
Aunque a veces me hago el duro,
sabés, soy muy sensible en mi interior.
Y si veo tus ojos posándose,
como dos mariposas sobre mi piel,
sonrío por dentro y me olvido de este invierno.
Sos mi sol más intimo, mi sol personal...
Sos la que me calienta el alma y el cuerpo,
sos la que inunda mis ojos de felicidad,
Sos ese hada que irrumpe en mis sueños feos,
y me dice que todo está bien, que ya va a pasar...
Y yo... Yo me conformo
con ser el dueño de tu ombligo
y sobre el, poder despertar.
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