isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Invente mi nombre con el ajedrez, tome tu mano resbaladiza y tembló junto al carrusel, miraba los plátanos caer con la lluvia mientras amanecía sin voltear a ver el agua de los dorados soles ahora invertidos constantemente.
Con el mientras tanto la elipse vuelve a las puertas, al ganado, al dorso y póstumamente el olor de los racimos va frotando tu piel en una ansia corriente partiendo mis labios en rojos vinos sin rastrear la salida entre los labios . Mientras desvanecen cada uno se va tocando incoherentemente sin mirar los platos o las cadenas, rojos como el prisma y sediento de carne con hueso.
Te va la envidia a comer estoy seguro, sufrirás con las cadenas de agua volteando a tus pechos sin mirar la corte y los arboles pasados, sin cortar el frio en tus venas paseando de arriba a abajo por la luna de los caballos y la fuente de cien espinas doblando la estampa. Mientras tanto tu cara se vuelve rosa, tal vez pálida pero tu fuente es la salida vaciando los ojos rudimentarios en estatuas de fuego corriendo lejos en el administrador de la sangre.
Con el mientras tanto la elipse vuelve a las puertas, al ganado, al dorso y póstumamente el olor de los racimos va frotando tu piel en una ansia corriente partiendo mis labios en rojos vinos sin rastrear la salida entre los labios . Mientras desvanecen cada uno se va tocando incoherentemente sin mirar los platos o las cadenas, rojos como el prisma y sediento de carne con hueso.
Te va la envidia a comer estoy seguro, sufrirás con las cadenas de agua volteando a tus pechos sin mirar la corte y los arboles pasados, sin cortar el frio en tus venas paseando de arriba a abajo por la luna de los caballos y la fuente de cien espinas doblando la estampa. Mientras tanto tu cara se vuelve rosa, tal vez pálida pero tu fuente es la salida vaciando los ojos rudimentarios en estatuas de fuego corriendo lejos en el administrador de la sangre.