DEJAME CONFESARTE
Mi amiga,
dejame confesarte con el matiz de este atardecer
una verdad oculta desde hace mucho tiempo
y que quisiera que escucharas con el mas mudo silencio de tu ser
lo que he enterrado en el cofre de mis sentimientos
esperando que lo deslices con lentitud y comprensión en tus pensamientos.
No deseo ser el mensajero errático que desvela el morir de los atardeceres
ni el verdugo que azota sin inclemencia al culpable de tus sufrimientos
ni menos la fuerza de la tormenta que inunde tu corazón del mal presagio de tu destino
al contrario me gustaría ceñirme de la envestidura de los Poetas sensibles
adornando esta tarde desguarnecida de los mas bellos apasionamientos
con miles de palabras y verdades en prosas sutiles
que iluminen tu alma destrozada y férvida
por la vorágine de los latigazos de la vida .
He vivido con dolencia en la soledad de mi laberinto
tus tristezas, tus lagrimas, tus fracasos y tu dolor
he sido tu confidente y tu soporte en momentos de tu sentir extinto
y he permanecido sobrio, fiel y atento, pero sin aliento
callando este amor tan grande que por ti siento.
No, amiga no digas nada, ni pronuncie tu lamento
porque yo entiendo lo que es morirse amando sin liberar lo que se lleva por dentro.
Solo te pido que comprendas el enjambre de emoción y pasión
que desde hace muchos ayeres revolotean con sorda ilusión
y que hoy me exigen decirte que te amo y te deseo con inmensa efusión.
Ron
Mi amiga,
dejame confesarte con el matiz de este atardecer
una verdad oculta desde hace mucho tiempo
y que quisiera que escucharas con el mas mudo silencio de tu ser
lo que he enterrado en el cofre de mis sentimientos
esperando que lo deslices con lentitud y comprensión en tus pensamientos.
No deseo ser el mensajero errático que desvela el morir de los atardeceres
ni el verdugo que azota sin inclemencia al culpable de tus sufrimientos
ni menos la fuerza de la tormenta que inunde tu corazón del mal presagio de tu destino
al contrario me gustaría ceñirme de la envestidura de los Poetas sensibles
adornando esta tarde desguarnecida de los mas bellos apasionamientos
con miles de palabras y verdades en prosas sutiles
que iluminen tu alma destrozada y férvida
por la vorágine de los latigazos de la vida .
He vivido con dolencia en la soledad de mi laberinto
tus tristezas, tus lagrimas, tus fracasos y tu dolor
he sido tu confidente y tu soporte en momentos de tu sentir extinto
y he permanecido sobrio, fiel y atento, pero sin aliento
callando este amor tan grande que por ti siento.
No, amiga no digas nada, ni pronuncie tu lamento
porque yo entiendo lo que es morirse amando sin liberar lo que se lleva por dentro.
Solo te pido que comprendas el enjambre de emoción y pasión
que desde hace muchos ayeres revolotean con sorda ilusión
y que hoy me exigen decirte que te amo y te deseo con inmensa efusión.
Ron